sábado, 29 de noviembre de 2008

Especial: "El Gato montés".

Bueno, pues con un poco de retraso llega la actualización que prometí sobre los gatos. Ando justo de tiempo por los exámenes parciales, lo siento.
Comenzaré hablando de mi primer encuentro con un gato, que me unió fuertemente a esta sana y adictiva afición que es la observación y fotografía de naturaleza. Tendría yo unos 7 años (como pasa el tiempo) cuando iba con mi padres a dar una vuelta en coche. Mi padre ha sido mi gran compañero en esto de la naturaleza desde pequeño y parte de lo que supone para mi la naturaleza se lo debo a él. Bajábamos con el coche cuando de repente clava el freno (del renault 11 de aquella época) y dice: "Hijo mira, un gato montés". Miro a mi izquierda y allí estaba, en un prado a unos 10 metros de mi, con sus ojos de felino clavados en los míos mientras la cola de un pequeño ratón asomaba de su boca. Acabó la comida y sacó la lengua relamiendose por la presa recien cobrada mientras seguía con su mirada fija en mi.
A partir de ese momento, el gato montés supone algo especial para mi, ya que como siempre, los momentos intensos son los que trazan los caminos de nuestra vida.
Curiosamente en la zona donde vi ese gato he seguido viéndolos año tras año, algunos de muy buen tamaño. Este año ha sido bastante bueno en cuanto la observación de este felino.


Gato montés (Felis silvestris) macho

Comienzo con un macho al que vi cazar ratones en un prado y al cual ya dediqué un post en este blog. Es uno de los gatos con mas éxito de caza de los que llevo vistos. En un rato observándolo tuvo un rendimiento del 100%. Todos los intentos suponían una presa.
Para los que hayais visto cazar a un gato normal, el método de los gatos monteses es bastante semejante. Llevan las orejas dispuestas hacia donde miran sus ojos. La cara ligeremante más aplanada que la de los cánidos los hace mas especializados en la sensibilidad (Por ejemplo, las rapaces nocturnas también tienen el rostro modificado de forma aplanada para facilitar la caza nocturna). Una vez localizada la presa se suelen sentar a esperar. Eperan pacientemente hasta que las probabilidades de obtener resultados son muy elevadas y en ese instante contraen todos sus músculos pegándose al suelo y saltan sobre su presa ,en ocasiones distancias que no te esperas cuando los estas viendo.
Este año pude escuchar al gato gruñir mientras mataba a un topillo más grande de lo normal.
Otro de los gatos que vi era también bastante bueno, sobre todo tenía una cola con las anillas muy marcadas. Era mucho más esquivo que los demas gatos, supongo que influye que el avistamiento se realizo en una zona en la que se caza bastante y ya se sabe, que no todos los cazadores son prudentes. No quiero entrar en polémica con esto pero hay cazadores muy respetuosos y muchos no respetuosos. Os muestro ahora una foto del gato en cuestión.



Este gato lo vi en dos ocasiones. Una al oscurecer y otra al amanecer. La verdad es que la mayoría de gatos que vi fueron oscureciendo. Amaneciendo recuerdo 3 ó 4 observaciones ahora mismo, mientras que al oscurecer fueron mas numerosas. También hubo alguna observación a las 3 de la tarde, algo que en principio puede sorprender y mucho mas en pleno verano. Quizá no había sido una buena noche de caza para ese gato y cualquier hora era buena.
Otro de los gatos que vi este año también lo vi 2 veces y en el mismo lugar. Es el gato más grande que conozco y fue cerca del lugar donde observé el gato que me vinculó a este mundo. Quiza sea un descendiente que me deja observarlo como fruto de la perfección con la que me dejó perplejo su progenitor.
Es curioso que los gatos mas "puros" que he visto tienen un tono rubio en la cabeza en la zona del morro y tras las orejas. La mayoria de la gente con la que hablas sobre el tema destaca su color gris pero no siempre es así por lo que tengo comprobado.
El principal carácter para identificar si un gato es puro o no es la cola. Una cola ancha y con una gran maza negra en la punta. Otra característica es que no presenten las rayas transversales del lomo demasiado marcadas, ya que eso suele ser característico de gatos domésticos. En gatos monteses una gran linea oscura recorre el lomo del animal. Cuelgo 2 fotos del gato que os comento, pertenecen a observaciones diferentes.

Primera observacón del gato montés.

Segunda observación.

Una cosa que hay que dejar clara es que los animales no han sido molestados. Ya que las fotografías se realizaron y rápidamente se abandona la zona para no molestar el animal y poder seguir observándolo hasta que apenas queda luz desde una distancia mayor. Os aseguro que mi filosofía es que lo primero siempre es el animal, es una pena que no todos los aficionados a la fotografía cumplan esta regla del código ético.
En el otro post del gato comentaba que hacía unos años, un hombre de un pueblo había pillado varios gatos con lazo y los había tirado al contenedor. Sigue volando la amenaza del furtivismo sobre este animal. Otro gran peligro para los Silvestris son los atropellos. Afortunamdamente hace bastante que no me encuentro a un gato atropellado, ojalá continúe así.
Hace un par de semanas viniendo de León vi otro gato casi de noche y bastante cerca. También era bastante grande y aunque no le hice foto su imagen también pasará a mis recuerdos sobre este mágico animal.
Para terminar os dejo un video que grabé hace un par de años de un gato. Como veis llovía bastante.
video
Espero que os haya resultado interesante el post. Un saludo y gracias por visitar el blog.

viernes, 14 de noviembre de 2008

El celo de rebeco cantábrico (He vuelto)

Bueno pues más de dos meses sin actualizar. Es lo que tienen los estudios. Me voy a León toda la semana y allí no tengo las fotos que hago aquí los fines de semana asi que no actualizaba, y cuando vengo aquí casi tengo tiempo sólo a salir al monte y estudiar.
Espero que este parón temporal no se produzca de nuevo y pido disculpas a los seguidores del blog. He hecho muchas cosas estos 2 meses: Visita a Villaviciosa, Berrea del ciervo y Ronca del gamo en el Sueve, gato montés, etc... pero creo que lo mejor es empezar con lo más reciente que ha sido el celo del rebeco.
Con la llegada de las nieves, los rebecos saben que algo pasa y se echan abajo en el monte. Son migratorios altitudinales: se desplazan en funcion de la comida ( a los altos en verano y a los valles en invierno cuando las nieves tapan las cumbres).
Es entonces cuando comienza la época de celo de estos acróbatas de la caliza cantábrica.
Los machos defienden un harén con alguna hembra y crías. No lo hacen como los ciervos o los gamos. En el caso de los rebecos, uno de los machos arranca a carreras detrás del que pretende expulsar atravesando neveros, peñas imposibles ... En el momento en que el perseguidor alcanza al perseguido los 2 ruedan por el suelo hasta que se separan. Os muestro una toma de esta persecución.



Este año he escuchado por primera vez berrar o balar a los rebecos. El celo lo había visto más veces pero no tan intesamente como este año. Los machos persiguen con la cabeza gacha y olfateando a las hembras. Ellas son las que deciden. En ocasiones cuando alguna hembra es perseguida, orina. Es entonces cuando el macho huele la orina de la hembra y le queda claro que esa todavía no está en celo.
Es increíble como los machos se colocan sobre las patas traeras para intentar acercarse a las hembras a la par que pegan alguna patada al suelo. Aquí va una imagen de un macho balando a una hembra.



El balido recuerda al sonido de una motosierra al arrancar pero con mucho menos volumen por supuesto.
Este año tuvimos la suerte de que un precioso macho de rebeco cantábrico (Rupicapra pyrenaica parva) se nos acercase mucho gracias a que teníamos el aire a favor y estabamos bien escondidos. Os dejo algunas tomas del encuentro. Espero que os gusten.







En esta época también acuden los corzos a los prados a alimentarse aprovechando la humedad del ambiente. Podemos ver a algunas corzas con crías ya crecidas. En este caso vimos una hembra con dos machos de este año. Es una alegría el ver como ha sido capaz de sacar a los dos adelante.

Familia de corzos (Capreolus capreolus)

También los zorros aprovechan para buscar algún roedor bajo la nieve guiándose por el ruido que estos provocan bajo el frío manto. En el invierno, un ratón puede suponer vivir unos días mas.

Zorro (Vulpes vulpes) buscando comida en un prado nevado.

Quizá cuelgue un reportaje sobre los gatos monteses de este verano esta tarde o mañana. Mañana intentaré sacar tiempo para actualizar con algo de esos 2 meses. Un saludo.