domingo, 13 de septiembre de 2009

"El animal que se convirtió en leyenda"

Llevaba bastante tiempo queriendo dedicar un post a uno de los animales más representativos de nuestra fauna, el lobo ibérico. En algunos lugares decir lobo es decir alimaña, algo que causa graves daños en el ganado y con lo que hay que terminar apresuradamente. Quizá esto, entre más factores, es lo que hace que este animal se relacione con el demonio y con el mal. Nada más alejado de la realidad. No pretendo hacer apología de esta especie en el sentido de decir que es el animal más bueno que hay. Es cierto que causa daños en el ganado, pero no toda la culpa es del lobo. Ejemplo de ello es que en la Sierra de la Culebra en Zamora, existe una de las mayores densidades de lobo de la península y los ataques al ganado son anecdóticos. Hay abundancia de ciervos y se les proporcionan carroñas para evitar que ataquen el ganado. Gracias a esto muchos pueblos de esta región viven y comen gracias a naturalistas que van a ver al lobo.
Pero esa es otra historia. Todos los naturalistas sienten respeto y admiración por el lobo. Todos sueñan con verlo o con escuchar sus aullidos. Mi historia con el lobo comienza cuando yo era pequeño.
Yo vengo de familia ganadera por lo que la relacion con dicho animal en las montañas de la cordillera cantábrica es muy estrecha. Siendo pequeño y dando una vuelta por el monte mi padre me cuenta una cosa que le pasó de pequeño. Mientras el bajaba de la braña de cuidar el ganado, ve en un teso unas ovejas de un vecino del pueblo. Es entonces cuando un lobo solitario se dirige corriendo hacia 2 corderos, uno de los cuales se despeña y otro cae en las fauces del lobo tras una escoba donde mi padre pierde la pista al animal. Desde entonces, siempre que pasamos cerca de ese lugar, mi padre me recuerda la historia. 7 ovejas le mató el lobo a mi abuelo causando unas bajas por el valor de 35000 pesetas de la época.
Historias así que te cuentan cuando eres pequeño son las que hacen que sientas curiosidad por ver a ese animal al que todos temen. El que buscan los cazadores y vigilan los pastores. Puede parecer por lo que he contado hasta ahora que el lobo es un ser vil que sólo ataca al ganado. El lobo, como todos los animales, prefiere conseguir alimento con poco esfuerzo. Es más rentable atacar a un rebaño de ovejas, que no saben hacia donde escapar y la mayoría se matan unas a otras a pisotones, que seguir a un jabalí o un ciervo que están curtidos en la huida. Es igual que el oso que baja a las colmenas o demás animales que causan polémica.

Hembra de lobo ibérico (Canis lupus signatus) en la cordillera cantábrica

Mi primer avistamiento de lobo fue, como siempre me prometí, en las montañas en las que vivo. Las húmedas y escarpadas montañas del norte dan cobijo a varias manadas de este animal. Era Noviembre y todavía no había nevado ese año (2007). Ibamos a hacer una ruta de esas a las que tienes cariño por algo en concreto, cuando de repente veo un bulto esconderse en un escobal. Se lo digo a mi padre y a mi primo que me acompañaban aquel día. Decidimos esperar en la zona hasta que algo de señales de vida, si había entrado algo, tendría que salir de allí. Es entonces cuando vi mi primer lobo. Una loba que portaba restos de algun animal en sus fauces. Iba cogiendo altura hasta coronar en una quebrada. Entonces aparece un segundo animal, también hembra (ver foto). Al salir del escobal queda mirándonos y sientes la mirada del lobo de la que todos hablan. Va hacia otra quebrada con el característico trote lobuno, con el cual pueden recorrer largas distancias sin ocasionarles cansancio. Al asomar en una vaguada un rebaño de rebecos sale esparcido en todas direcciones y es que el lobo es respetado por todos ya que forma parte de la cima de la pirámide alimenticia.

Mi segunda experiencia con estos animales en las montañas cantábricas fue el año pasado. También en invierno y esta vez con nieve. La noche había sido fría y caminar por algunas zonas era peligroso ya que una ligera capa de hielo dificultaba el equilibrio. Alcanzamos una zona desde la cual controlamos un amplio valle. Es alta montaña, por lo que los rebecos caminan en fila india sobre la nieve a la vez que se ablanda con los primeros rayos del sol. Veo entonces 2 siluetas que bajan corriendo hacia el fondo del valle. A simple vista no adivino bien de que se trata, pero entonces giran y puedo ver una gran cola que sirve de timón en el descenso por la nieve. De nuevo 2 lobos buscando alimento. Se nos esconden pero al rato volvemos a localizarlos. Caminan lentamente y pronto descubrimos el motivo. Unos metros por delante suyo, 2 rebecos se alimenta al borde de un desfiladero. Presenciar una escena de caza de estos animales en plena naturaleza es algo con lo que todos soñamos. Entonces uno de los rebecos levanta la cabeza. Han sido descubiertos, intento fallido. Los lobos entonces se relajan ya que saben que los rebecos tienen ventaja junto a ese desfiladero y no hay opciones de éxito.

En la fotografía podeis ver 2 lobos ibéricos (uno sentado y otro con la cabeza girada) y 2 rebecos en la esquina superior izquierda. Pinchar en la foto para ampliar

Rebeco ante una pareja de lobos

Pareja de lobo ibérico. Como podéis ver uno de los ejemplares es más rubio y el otro es más negro. Posiblemente un macho y una hembra.

Los lobos merodearon por la zona mientras otros rebecos no les perdían ojo hasta que se adentraron en el bosque donde sus siluetas son menos llamativas. Las fotos no tienen demasiada calidad debido a la gran distancia a la que se encontraban los animales.
Mi último avistamiento de lobo se produjo el viernes día 4 de este mes. Era un día normal de monte, esperando en algún sitio a ver si se veía algo interesante. Cuando en unos campetos veo una silueta que me resulta familiar. Era un lobo sin duda. La emoción nos recorre por dentro ya que está más cerca que en las otras ocasiones. Decidimos ir a un punto por el cual el lobo puede pasar, ya que es una senda natural y hay posibilidades de que vaya por ahí. Aparece una silueta entre las hayas. Es más grande de lo que parece cando lo ves lejos. Un bonito macho de lobo ibérico se muestra ante nuestros ojos. Nos mira durante un instante y cambiando el rumbo, pero no el paso, se pierde en la espesura del bosque.

Macho de lobo ibérico (Canis lupus signatus) de las montañas del norte.

He visto el lobo fuera de la cordillera una vez, y no fue en la culebra. Sin embargo el sentimiento que provoca a alguien que sueña con verlo en estas montañas toda su vida es diferente.
No quiero entrar en polémica con cazadores o ganaderos. Simplemente decir que el lobo estaba aquí antes que ellos. Que el problema no son los lobos que haya, que cacen muchos corzos o muchos ciervos. Son ellos mismos los que cazan a esgalla sin poner precintos y demás historias que suceden todavía hoy. Hay menos bichos por su culpa y no por culpa del lobo.
Con los ganaderos es otra historia, al menos hoy pagan indemnizaciones aunque demasiado despacio. Tardan mucho tiempo en compensar los daños y de esa forma los ganaderos acaban odiando al lobo. Es el problema de un país que todavía está muy atrás respecto a temas medio ambientales.
Esperemos que el lobo camine por nuestros montes durante mucho tiempo, controlando a especies como el jabalí que causan daños en la agricultura y sobre otras especies animales. Controla también a los ciervos, que afectan por ejemplo al urogallo. Seguro que se me quedó algo en el tintero pero bueno. Espero que os haya gustado la entrada y un saludo.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Pirineos (Segunda parte)

La crónica del segundo día en los pirineos es más breve. Nos dedicamos a buscar pequeñas joyas de la herpetofauna de la región. Y es que hay que mirar para los bichos grandes pero también para los pequeños.
El primer objetivo del día era ver tritón pirenaico, un urodelo de piel rugosa que habita en los torrentes del pirineo. Las indicaciones nos llevaban al remanso de un riachuelo en el cual pudimos ver bastantes ejemplares. De todos los tamaños e incluso realizando cópulas con el nudo característico que produce el macho con su cuerpo alrededor de la hembra. Aquí van un par de fotos del tritón pirenaico. En la primera podéis apreciar la piel rugosa y la linea vertebral amarillenta. En la segunda se puede ver el color anaranjado del vientre y las excrecencias córneas oscuras de la punta de sus dedos.

Tritón pirenaico (Euproctus asper) macho

Macho de triton pirenaico

Mientras fotografiábamos a los tritones, una pareja de pito negro nos deleitó con sus cantos y vuelos. Yo ya había visto y escuchado al Dryocopus aquí en mi tierra, pero mi padre lo vió ese día por primera vez. Las alas de este enorme píccido cortan el aire haciendo un ruido bastante audible a corta distancia. Otro de los iconos del pirineo había sido visto sin buscarlo.
En nuestra estancia en los pirineos pudimos ver gran número de ranas bermejas. Sin embargo la tonalidad dominante en la zona en la que nos movimos era amarillo-dorado. Aqui en la cordillera casi todas las que veo son pardas o rojizas, sin embargo allí no. Adjunto una foto de uno de los ejemplares de Rana temporaria del
pirineo.

Rana bermeja (Rana temporaria)

Decidimos visitar ahora una zona bastante buena para víbora aspid, sin embargo no hubo suerte esta vez ya que la Vipera no apareció. Dimos vueltas a unas cuantas piedras, bajo las cuales también nes encontramos con alguna sorpresa. Me refiero a un ejemplar de sapillo moteado que nos topamos bajo una roca. No llevaba intención de encontrarme con esta especie, sin embargo nos sonrió la fortuna y pude añadir este anuro al conjunto de anfibios de los que he disfrutado a lo largo de mi vida.

Sapillo moteado (Pelodytes punctatus)

De camino al hotel pudimos presenciar un buen bando de milanos (reales y negros) que supongo estaban en plena migración. Los reales comienzan a llegar y los negros a irse. También comentar que me sorprendió el buen número de águilas calzadas que hay en el pirineo comparado por ejemplo con la zona en la que yo me muevo normalmente.
La crónica de hoy ha sido mas escueta que la de ayer pero la vivencia fue igualmente apasionante. Espero que os guste y un saludo.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Pirineos (Primera parte)

Este verano tenía planeado visitar la gran cordillera que separa España del resto de Europa y así lo hice. La intención era fotografiar las mayor cantidad de especies tipicas del sistema montañoso pirenaico pero con un mínimo desplazamiento. Gracias a las magistrales indicaciones de un buen amigo (el sabe quien es) no tuvimos ningún problema.
La primera parte del viaje tratará sobre aves y mamíferos y la segunda parte sobre herpetofauna sobre todo.
El primer día del viaje decidimos dedicarlo a 2 especies representativas del pirineo. La marmota y la perdiz nival. De paso veríamos otro tipo de aves como piquituertos y verderones serranos.
La marmota y el lagópodo alpino son especies que desarrollan su vida a gran altitud, sobre el umbral de coníferas del pirineo. Nuestro camino comienza en dicho umbral donde los piquituertos perchan sobre la copa de los árboles perennes y los verderones serranos campean en las zonas despejadas y entre las rocas en busca de algo que llevarse a la boca.

Verderón serrano (Serinus citrinella)

Una vez pasamos del ecotono entre el bosque perenne del pirineo y la zona prealpina, empezamos a estar preparados para cualquier indicio de las marmotas. Son animales de la familia de las ardillas (Sciuridae) que pasan el duro invierno del pirineo en guaridas bajo tierra. Son casi 6 meses los que pasan bajo tierra algunos años y por ello han de estar preparadas. Tras la primavera, las marmotas salen a la entrada de su madriguera ,normalmente con alguna roca cercana, sobre la cual se solean para entrar en calor tras las noches sobre los 2500 metros de altitud. Son animales sociales. Uno de ellos se coloca estratégicamente vigilando las zonas de posible acercamiento a las madrigueras y cuando considera que el peligro es evidente emite un silbido de alarma fácil de escuchar y diferenciar en la alta montaña de los pirineos. Es entonces cuando las marmotas se refugian en las madrigueras hasta que pasa el peligro.

Marmota (Marmota marmota) a la entrada de la madriguera

Las marmotas son animales agradecidos a la hora de fotografiar ya que si tienes ligeras nociones de acercamiento a fauna salvaje dejan acercarse a una distancia buena para fotografiarse. Tengo entendido que en algunas regiones del pirineo son extremadamente confiadas. Destaca también su simpatía colocándose sobre las patas traseras o viéndolas correr.

Marmota levantada sobre las patas traseras

Además de los silbidos, las marmotas se comunican visualmente gracias a un penacho oscuro que poseen en la cola. Lo agitan ante situaciones de alarma avisando a las marmotas cercanas. Como he dicho son animales bastante avanzados en el sistema de alarma conjunta.

Familia de marmotas en la que podemos ver un adulto (dcha) y dos juveniles.

Marmota silbando para alarmar a sus congeneres.

Marmota adulta descansando sobre una roca.

Pudimos disfrutar de las correrias de estos animales durante todo el día ya que aparecen en buen número y se dejan ver con facilidad sobre las rocas.

Marmota en su ambiente típico

Dejamos atrás la zona de las marmotas y llegamos al ambiente alpino (sobre los 2700 msnm), hábitat característico de la perdiz nival o lagópodo alpino. El plumaje crípitco de esta especie durante casi todo el año dificulta su observación. En invierno su plumaje es de un blanco casi impoluto y hace que se camufle de sus depredadores en la nieve. El hecho de que las nieves lleguen cada vez más tarde y las perdices muden antes la pluma, hace que sean un imán a depredadores como el azor, el zorro o la marta. Una vez finalizado el invierno las perdices mudan a una coloración grisacea, de tonos casi iguales a las rocas que aparecen en su entorno.
Decidimos asentarnos en un lugar elevado para controlar el ambiente y ver si localizamos a los lagópodos. No lo conseguimos pero mientras podemos observar los buitres volando con las primeras corrientes o un buen rebaño de rebecos de la subespecie pyrenaica.

Buitre leonado (Gyps fulvus) sobrevolando el pirineo

Rebecos (Rupicapra pyrenaica pyrenaica)

Los rebecos pirenaicos son más conocidos como sarrios o isards. Tienen un mayor tamaño corporal, los cuernos son mayores que en los rebecos cantábricos y el antifaz aparece menos marcado que en la subespecie parva.
Decidimos tantear el terreno desde dentro y es entonces cuando conseguimos localizar un bando de 5 perdices correteando. Es una especie que levanta el vuelo pocas veces, al contrario que la perdiz pardilla o la roja. Es dificil seguir la pista de los lagópodos ya que se camuflan a la perfección.

Lagópodo alpino (Lagopus mutus) en su entorno

Una de las perdices del bando llevaba un radiotransmisor ya que la antena sobresalia de su precioso plumaje. Supongo que los científicos facilitan así la localización en futuras visitas al hábitat del lagópodo alpino. Aquí van un par de fotos del lagópodo alpino.

Lagópodo alpino

Lagópodo alpino donde podemos ver la ceja característica de los tetraónidos

Se presentía tormenta por lo que decidimos tomar el bocata disfrutando de haber podido conseguir varios de los objetivos principales de la "expedición". Nos sentamos junto a un canchal donde una marmota asomaba de vez en cuando. Es entonces cuando miro atrás y veo un joven armiño acercándose a nosotros por la espalda. Al ser descubierto huyó hacia otro canchal del cual no salió mientras estuvimos allí. Vi la especie varias veces en la cordillera cantábrica pero es una ilusión poder haber visto al ágil armiño también en pirineos. Ya había terminado de comer cuando me levanto a asomarme a un risco a ver si se veía alguna marmota cerca. En ese momento mi padre me avisa de que algo vuela bastante cerca. Miro y se trataba de un juvenil de quebrantahuesos. Una especie con la que no contaba y sin embargo se presenta pudiendo verla a la perfección. El día era nublado por lo que las fotos no son para tirar cohetes, pero se ve bien de que carroñera se trata.

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) juvenil.

Al final nos pilló la tormenta antes de poder refugiarnos. La noche antes también habia descargado bien ya que había buenas montoneras de granizo en las pozas de la zona alpina. Sin embargo el agua no pudo enfriar la ilusión de haber disfrutado de tres de las especies características del pirineo. Aquí finaliza la primera parte de la crónica del viaje. Un saludo

sábado, 22 de agosto de 2009

Anfibios y reptiles

No se me ocurría nada mejor para el título asique en estos casos lo mejor es ser claro y directo. En este mes también he podido fotografiar a algunos de los representantes de la herpetofauna cantábrica, incluso me he llevado sorpresas.
Yo creía que el único anfibio que me quedaba por fotografiar de la zona era el sapillo pintojo, que aún se me resiste. Sin embargo visitando una zona de turbera, me encontré con un representante de los anuros que no pensaba que existiese en esta región de la cordillera. Estoy hablando del sapo corredor. No vi ningún ejemplar adulto, pero pude confirmar la cría ya que todo lo que vi fueron unas cuantas decenas de pequeños sapillos con una linea blanca que les recorría el lomo. Es una característica típica de este sapo. Además cuando los ves en directo te das cuenta de porqué se llaman corredores. Son rápidos y apenas saltan, se desplazan corriendo a su manera.

Sapo corredor (Bufo calamita) juvenil

La zona es muy buena para anfibios ya que pude ver juveniles de sapo común, rana bermeja, ranita de san antonio, alamandra común, tritón alpino, el propio corredor,... La primavera que viene realizaré una visita a la región para observar los amplexus de los adultos.
También puse bastante empeño en fotografiar como se merece a la rana por excelencia de la alta montaña. La rana bermeja. Cría en lagunas de alta montaña y en el mes de Julio es relativamente fácil ver a pequeñas ranas en los márgenes de las charcas. También podemos ver algún adulto por la zona. Este año las puestas de anfibios en la alta montaña se han realizado bastante tarde debido al duro invierno que tuvimos. Además o han venido unos meses demasiado lluviosos y esto provoca que se pierdan muchas puestas en algunas zonas. Podéis leer mas sobre el tema en el blog de David Álvarez www.naturalezacantabrica.blogspot.com.
Aquí van un par de fotografías de bermejas sacadas en regiones diferentes. La primera a unos 1900 metros de altitud y la segunda a unos 1600. Estas ranas presentan mucha variación en la coloración. Van del rojizo más intenso al pardo oscuro.

Rana bermeja (Rana temporaria) parda

Rana bermeja de tonalidad más clara y ligeramente rojiza.

Con esto termino con los anfibios destacados de este mes pasado. Ahora vamos con los reptiles. Como habéis visto en una entrada anterior, este verano le he dedicado tiempo a los colúbridos y ofidios. Quería fotografiar un ejemplar adulto de víbora de seoane y lo he conseguido. El animal más venenoso de la cordillera es sigiloso y tranquilo. Siempre intentará huir ante nuestra presencia, pero si se ve acosado o presionado atacará. Por ello la mejor opción es dejarlo ir. La Vipera seoanei cantabrica es de las pocas especies de reptiles exclusivas de la cornisa. También presenta muchas coloraciones que varían desde el pardo, hasta el negro completo de la forma melánica, pasando por la coloración dorsal de dos lineas claras sobre un fondo marrón. En mi caso presentaba una coloración parda con el dibujo dorsal en zigzag.

Vista general de la seoane cantábrica adulta

Detalle de la cabeza de la víbora de Seoane (Vipera seoanei sbsp cantabrica) Pdemos observar la pupila vertical y el gran número de escamas en la cabeza, características de las víboras.

Seoane en posición de defensa. Contrae los músculos de manera que, si se ve acosada, en pocos segundos pueda desplegar su cuerpo alcanzando su objetivo e inyectándo el veneno.

Otro de los reptiles característicos de la zona norte de la península es la lagartija serrana (Iberolacerta monticola). Una lagartija de altura que vive en canchales y roquedos de la montaña cantábrica. Sus verdes intensos destacan en las blancas rocas calizas. Quizá os suene a los montañeros, el haber visto por la zona cantábrica pequeñas lagartijas con la cola azul intenso. Son juveniles de esta especie. A continuación una fotografía de una lagartija serrana.

Lagartija serrana (Iberolacerta monticola)

Hablando de juveniles, finalizo la entrada mostrandoos al juvenil de una especie de la cual hice el seguimiento esta primavera. Fui apreciando los cambios de color en las escamas del lagarto verdinegro según se aproximaba la época de celo. Podéis verlo en posts anteriores. Los juveniles de verdinegro tienen un tamaño parecido al de una lagartija y ya presumen del coraje que tienen los adultos. Abren la boca para intimidar a sus depredadores y parecer mas bravos. Quizá en unos años, pueda ver como cambia el color de las escamas en este mismo ejemplar, si consigue sobrevivir a los peligros de la naturaleza.

Juvenil de lagarto verdinegro (Lacerta schreiberi)

Pues esta ha sido la herpetofauna que he podido ver en esos días. Toda la vida viviendo aquí y siempre depara sorpresas como la del sapo corredor. Espero que os haya gustado la entrada. No actualizaré hasta el fin de semana que viene porque me voy de viaje. Un saludo y gracias por visitar el blog y los comentarios.

jueves, 20 de agosto de 2009

Seguir aprendiendo

Si algo hay que tener claro en el mundo de la biología, o simplemente del aficionado a la observación de naturaleza es que nunca lo sabes todo. Siempre sigues aprendiendo cosas nuevas y para ello hay que estar dispuesto a aprender. La gente que va de sabelotodo y la que más habla normalmente suele ser la más ignorante. Yo me considero un aprendiz en todo lo que supone la biología, ya que los vertebrados terrestres me apasionan, pero también lo hace el mundo de los invertebrados, sin embargo en este campo me considero un completo ignorante. Al igual que en el mundo de las plantas, hongos, en los conozco las especies básicas. Por tanto si colocasemos la biología en un vaso, hablando en este caso de la clasificación de los Reinos, podría decirse que tendría una ligera idea de lo que supondría el primer sorbo del vaso. Sin embargo la disposición a aprender hace que no se aprecie la dimensión del resto del vaso.
La macrofotografía es una técnica que consiste en retratar elementos de pequeño tamaño normalmente y aumentar su escala. Hace que veamos detalle que no podemos ver a simple vista en estos animales o plantas y me gusta bastante por eso. A continuación voy a enseñaros una serie de fotografías de plantas e invertebrados en las que podemos ver elementos difíciles de apreciar a simple vista. Los invertebrados los he identificado gracias a la página www.insectariumvirtual.com la cual posee una gran base de datos sobre este grupo.
La satisfacción de indentificar una especie por tí mismo es lo que en parte motiva a continuar con el aprendizaje. Puede que las especies que os muestro no hayan sido identificadas correctamente y en algunas no he sido capaz de determinar la especie, por ello pido ayuda a los lectores del blog y lo agradezco previamente.

Oruga de Cucullia verbasci

Esta primera fotografía corresponde a la oruga de una mariposa nocturna, la Cucullia verbasci Es bastante más fácil de ver en fase de oruga que en fase adulta alimentandose en una especie de planta ruderal cuyo nombre no recuerdo. Cuando ves estas orugas de unos 3 cm alimentándose a través del visor de la cámara te das cuenta de que no siempre es más sofisticado lo más grande.

Tabanus sp.

En esta otra imagen podemos ver el detalle de los ojos de este tábano común. Una especie que no pica, ya que su aparato bucal no está diseñado para ello, sino que corta. Es apto bucal cortador-chupador. Realizan un pequeño corte en la superficie de la piel y lamen la sangre. Sus cortes son bastante dolorosos como todos sabréis.

Carposcoris fuscispinus

Aquí podéis ver una especie de chinche de la familia Pentatomidae. Al igual que todos los animales conocidos como chinches, tienen un aparato bucal modificado para succionar jugos. Bien sean de plantas como en el caso de los pulgones, o de otros invertebrados como las chinches asesinas por ejemplo. En la foto podemos ver esta probóscide saliendo entre las antenas hacia abajo.

Gerris

Otras chinches son los zapateros. Todos conocéis a esos insectos capaces de deslizarse sobre el agua aprovechando la tensión superficial de la misma. Este pertenece al género Gerris, per no conozco la especie. Está fotografiado en una charca a 1900 metros de altitud aproximadamente. También se aprecia la probóscide típica de los hemípteros.

Phalangium opilio

Esto es un opilión. La gente los llama erróneamente arañas de patas largas, sin embargo no son arañas. Son arácnidos, pero no arañas. Entre varias cosas por la forma de sus quelíceros y la posición de sus ojos en un tubérculo pronunciado (Pinchar en foto para ampliar).

Larinus sp.

La foto anterior se corresponde con un gorgojo. La gente que ha oído hablar de los gorgojos se imagina a esos animales que degradan la madera, sin embargo también existen otras especies de gorgojos como éste que habitan en los cardos. Es fácil ver a esta especie copulando en los cardos de la cordillera.

Stenurella melanura

Copulando está esta pareja de cerambícidos de la especie Sterunella melanura, característicos por el dibujo rojo un negro de su dorso. Esta especie y la anterior son coleópteros.

Terellia sp

Compartiendo cardo con los gorgojos aparece a menudo esta especie de dípero. Unas moscas diferentes a las que vemos normalmente con unos tonos plateados, una larga protuberancia final y colores brillantes en sus ojos. El tamaño de esta mosca es de unos 7 mm. Sirva de ejemplo para apreciar el poder de un macro. Y todo esto sin tubos de extensión.
Ahora entramos en un mundo complicado, el de las mariposas adultas. Voy a comenzar con una especie de mariposa nocturna correspondiente a la familia Pterophoridae. No he sido capaz de determinar más allá de la familia, por eso toda ayuda es bienvenida. A priori no tiene aspecto de mariposa, sin embargo lo es.

Pterophoridae

Con paciencia y buen ojo, en un espacio pequeño, podemos encontrarnos con un gran número de representantes de grupos muy variados de insectos. Aunque también especies muy parecidas que pueden resultar diferentes. Por ejemplo estas mariposas que no tengo muy claro si pertenecen al género Ochlodes o Thymelicus. Tengo alguna foto en las que se ven las alas ligeramente abiertas. Si alguien puede ayudar a la identificación que me lo diga y le paso las fotos.





Hespéridos. Dudo entre Ochlodes y Thymelicus asique cualquier ayuda es bienvenida.

Unas mariposas que me resultan muy difíciles de identificar son los licénidos. Cuelgo un par de fotos de dos especies de las cualqes vi el dorso para ver si me podéis ayudar con su identificación. Estas mariposas ajedrezadas son dáciles de fotografiar al amanecer, como la mayoría de insectos, ya que su actividad es casi nula y no huyen.

Esta creo que pertenece al género Polyommatus

Y esta seguro al género Aricia ya que vi su dorso, pero no lo suficiente para saber de que morena se trata

A continuación van una serie de detalles florales que seguro que os animan a apreciar las pequeñas cosas que la naturaleza nos da. Los restos de polen en un lirio, los estambres de una azucena, los vilanos de un diente de león... Son detalles inapreciables a simple vista pero que gracias a la fotografía nos dejan clara la belleza de lo minúsculo, sin restársela a lo mayúsculo.

Detalle de la flor del lirio

Ordenación de los estambres y polen en una azucena (Lilium martagon)

Vilanos en un diente de león.

Es una entrada diferente a las que hago normalmente, quizá resulte paranoica en algunos momentos pero espero que os guste. No creo que guste tanto como las de animales de mayor porte que son las que hago normalmente. Ojalá os ayude a seguir aprendiendo siempre y a fijarse también en lo que rodea nuestros pies aparte de lo que rodea nuestra cabeza. Un saludo

jueves, 13 de agosto de 2009

Aprendiendo a vivir

Hoy toca hacer un repaso al proceso reproductivo que han sufrido muchos animales comenzando en la época primaveral y continuando con la cría en los meses de verano. Este año ha sido una buena primavera y las puestas fueron abundantes y numerosas.
Comienzo con los acentores. Unas aves que parecen ratones correteando durante casi todo el año entre las escobas pero que en época de celo se vuelven los más llamativos, ya que escogen posaderos muy elevados para marcar su territorio y reclamar alguna hembra. Estas aves colocan sus nidos en el monte bajo como escobas o brezos. En la zona los llamamos "azulinas" por el color de sus huevos.

Acentor común(Prunella modularis) reclamando desde la rama de un tejo (Taxus bacatta)

Los nidos ya están casi terminados en Abril y las tareas de acondicionamiento progresivo y cuidado de los huevos son llevadas a cabo entre Abril y Mayo. Este año ha sido bueno para la especie ya que han sido muchos los juveniles de acentor que se podían ver en Julio. Los juveniles de esta especie son más confiados que los adultos, pero poco a poco irán conociendo los peligros que les esperan y sabrán afrontarlos. En el caso de que no lo hagan, probablemente servirán de alimento a algún depredador.

Pollo de acentor común

Continuamos con las collalbas grises, unas aves bastante abundantes por la zona y fáciles de ver ya que siempre se colocan en las rocas más pronunciadas. Son pájaros que sólo nos visitan una vez pasado el invierno y se van en Octubre aproximadamente. Normalmente colocan sus nidos en huecos de las paredes de piedra que delimitan los prados o también entre las rocas de canchales.

Hembra de collalba gris (Oenanthe oenanthe) acondicionando un nido en una pared de piedra

Una vez salidos los pollos del nido, reclaman comida a sus padres posados sobre alguna roca o en el suelo hasta que son capaces de alimentarse por si solos. Es entonces cuando comenzarán a mudar su pluma y prepararán el largo viaje al Sur.

Pollo de collalba gris esperando la ceba de sus padres

Otro de los pájaros más comunes son las tarabillas comunes (Saxicola torquata), las cuales permanecen aquí todo el año pero con unos tonos mucho más apagados lo que las hace pasar desapercibidas. Los nidos que he sabido de tarabilla siempre estaban colocados en el suelo, tanto en la tarabilla común como en la norteña. Realizan un pequeño cuanco en la tierra forrado con pajas y hierbas y oculto entre la maleza del suelo. Resulta dificil de ver a no ser que observes a los padres en las tareas de acondicionamiento o cría de los polluelos.

Tarabilla común con alimento para sus pollos

Las nidadas de tarabillas suelen ser bastante abundantes, por lo que es sencillo ver a las bandadas de los pollos en Junio y Julio volando junto a sus padres y alimentándose. Los pollos de paseriformes sirven de alimento a muchos depredadores como gavilanes, azores, cernícalos... Por eso sus pollaradas han de ser abundantes ya que depende de ello el hecho de que algún pollo sobreviva. Dicen que la unión hace la fuerza y eso se cumple en el "juego" de la supervivencia. Es bastante normal, sobre todo en años como este, que los pájaros realicen varias puestas ya que el alimento es suficiente para criar a sus pollos y el tiempo acompaña. De esta forma obtienen un mayor número de descendientes y hay mayores posibilidades de que sus genes continúen generación tras generación.

Pollo de tarabilla común.

Otras aves que crían en la cornisa cantábrica son los alcaudones dorsirrojos (Lanius collurio), unos pájaros no demasiado grandes pero agresivos cazadores y defensores de su prole. Como todos sabréis los alcaudones utilizan despensas de alimento. Son espinos que utilizan para clavar a presas como ratones, lagartijas, grillos...y alimentarse de ellos cuando quieran. Son unas de las últimas aves en llegar a España en la migración primaveral y por eso son también de los últimos en sacar adelante a sus pollos. Realizan los nidos normalmente en los mismos árboles que utilizan como despensa. Estamos en Agosto y todavía se están llevando a cabo las tareas de ceba de los pollos (ya fuera del nido). A continuación veréis paso por paso como es una escena de ceba de alcaudón dorsirrojo.

Primero el alcaudón adulto observa desde una percha una posible presa y una vez detectada acude a por ella. En este caso, el alcaudón estaba cazando pequeños mosquitos al vuelo.

Una vez capturada la presa el pollo acude al lado de su progenitor para reclamar el alimento.

El adulto alimenta al pollo para seguir buscando más alimento.

Mientras el adulto sigue buscando alimento el pollo ya está reclamando más comida.

Pero no sólo tienen que aprender a vivir las aves, sino que muchas especies de mamíferos también alumbran a sus crías en esta época y han de cuidarlas durante un tiempo para que puedan alimentarse, primero de la leche materna y luego aprendiendo a buscar alimento, cazar, huir, etc...
Los corzos ,por ejemplo, son unos animales que paren a sus crías de Mayo a Junio. Al poco rato de nacer las crías ya caminan por si solas y a las horas son capaces de corretear. El momento del nacimiento es el más crítico ya que están completamente indefensas. Posteriormente cuando aún son muy jóvenes utilizan la técnica de quedarse quietos cuando hay un depredador cercano e intentan pasar desapercibidos. Su pelo no emite practicamente ningún olor y eso es una ventaja ante zorros o lobos. Por eso si algún montañero, naturalista o alguien que esté empezando en este mundillo de campo, se encuentra con una cría de corzo o ciervo y ve que no se mueve, que no la toque ni la coja, ya que aunque no lo parezca su madre se encuentra cerca y estarías quitándole a su cría. Todavía lo hace alguna gente pero quiero creer que la mayoría de casos es por desconocimiento de la situación al igual que sucede con los confiados pollos de rapaces nocturnas.

Corza con corcino.

Los corzos dan a luz en primavera y en Julio-Agosto comienzan de nuevo el celo estando aún con sus crías pequeñas. Sin embargo no paren hasta la primavera siguiente. Esto lo hacen gracias a un proceso llamado implantación diferida mediante el cual (en el caso de el corzo) el óvulo fecundado no se implanta hasta pasados 3 ó 4 meses. Este proceso también es llevado a cabo por la mayoría de mustélidos como comadrejas, tejones... Loz corzos suelen dar a luz 1 ó 2 crías y excepcionalmente 3.

Los ciervos sin embargo tienen el celo en la berrea de Septiembre-Octubre y dan a luz en primavera, en este caso no hay implantación diferida. Los jóvenes cervatillos ya son grandes para la siguiente berrea. Algo que podemos ver en los ciervos es la diferencia de tamaño entre diferentes cervatillos. Esto está relaccionado con la época en la que ha nacido y también con el estado de salud de la hembra entre otras cosas. En los meses previos a la berrea se forman rebaños de hembras con cervatillos y jóvenes baretos por un lado y por otro lado manadas de machos con borra en los cuernos, de la cual se desprenden en la época en la que estamos, mediados de Agosto. También hay diferencia entre unos machos y otros a la hora del tiempo que tardan en formar sus cuernas y desprenderse del "terciopelo".

Cierva (Cervus elaphus) con cervatillo escondido entre las "urces"

Estos son algunos ejemplos de la explosión de vida que se produce en nuestros montes desde Abril hasta Agosto. Espero que os haya gustado la entrada. Un saludo y gracias por visitar el blog.