domingo, 21 de marzo de 2010

Salamandras rabilargas

La verdad es qe ya se va notando. Los días tienen más horas de luz, las temperaturas suben, las nieves van derritiéndose y todos tenemos ese algo que nos va poniendo nerviosillos (en mi caso aún más nerviosillo). La primavera ya ha llegado, al menos cronológicamente ya que todavía queda alguna previsión de nieve para esta semana.
Los primeros animales en notar estos cambios suelen ser los insectos que empiezan a desperezarse y la herpetofauna. Es el tiempo en el que esos animales mágicos y de costumbres crepusculares que son los anfibios, comienzan sus andaduras.
Un reto para este año era poder ver y fotgrafiar la salamandra rabilarga en fase adulta, ya que hasta la fecha sólo había conseguido ver fases larvarias o juveniles. Ayer por fin pude conseguirlo, además observando no 1 solo ejemplar, sino 5 individuos adultos de Chioglossa lusitanica

Salamandra rabilarga (Chioglossa lusitanica)

En una pared vertical llena de huecos y tapizada por un musgo que chorrea agua y vida por todas partes podemos encontrarnos con estas pequeñas danzarinas de la humedad. Es sorprendente su agilidad ya que recuerdan a un reptil por su velocidad más que a un anfibio. Su dorso anaranjado se confunde con los tonos de la roca y con el de hierbas secas y aplanadas por las lluvias. La noche de ayer era lluviosa y con unos 10º de temperatura.
La salamandra rabilarga es una de esas joyas que presenta la cordillera cantábrica y que hace que los que recorremos sus valles y montañas apreciemos aún más la riqueza de estas tierras. El hecho de saber que está ahí es magnífico, pero el poder encontrarlas y saber que realmente existen aporta más satisfacción todavía.

Chioglossa lusitanica

Como podéis ver, en los inidividuos adultos la longitud de la cola es considerable con respecto al cuerpo. Etos animales escogen zonas en ls que el agua presenta una pureza elevada para desarrollr su ciclo vital. Esto hace que muchas veces escojan galerías de minas abandonadas o lugares semejantes donde al agua mana directamente de la tierra.
Este animal puede desprenderse de la cola en caso de amenaza y en muchas ocasiones la mueve ante un posible peligro para atraer la atención del depredador y así poder huir una vez haya desviado su atención.
Como bien sabréis los anfibios son animales que están en grave proceso de regresión. La aparición de micosis que les afectan, la destrucción de sus hábitats, etc... son problemas que les afectan. Por ellos es bueno conservar lugares como el que visité yo ayer en el que pue encontrarme también con una salamandra común, una rana patilarga, ranas bermejas y sapos comunes.

Vista general de la rabilarga para apreciar el tamaño de su cola

Espero que os haya resultado interesante la entrada y gracias por visitar el blog. Un saludo

sábado, 20 de febrero de 2010

Breves pero intensas

La entrada de hoy va a ser breve ya que no hay demasiado que contar sin embargo son experiencias bastante intensas. Para empezar decir que el invierno sigue presenta ya que nieva intermitentemente cubriendo las montañas cantábricas y dando un aspecto suave a las duras peñas calizas.

Nevada sobre la montaña cantábrica

También decir que ayer pude ver otro mirlo capiblanco a 1 km en linea recta de donde vi el gran bando la última vez. En esta ocasión un ejemplar descansaba en lo alto de un árbol y aguantando un importante temporal entre una bandada de zorzales reales. En la fotografía podemos ver al mirlo junto a uno de los zorzales

Mirlo capiblanco (Turdus torquatus) junto a zorzal real (Turdus pilaris)

Para terminar decir que ayer pude ver otro gato montés de bastante tamaño en la vecina comarca de Omaña. Esto añade otro ejemplar más a la lista de avistamientos de gato montés en la cornisa cantábrica, algún día enseñaré un balance por comarcas del número de ejemplares que he visto en cada una. El animal en concreto reposaba sentado en un prado nevado al medio día. Aquí os muestro una foto, pinchadla para verla a más tamaño.

Gato montés (Felis silvestris)

Como dije era una entrada bastante breve pero espero que os haya gustado igualmente. Un saludo y gracias por visitar el blog.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Esperando

He titulado a esta entrada esperando porque muchas veces es como más cosas se ven en el monte. Estando quietos la vida sigue su curso normal a nuestro alrededor, sólo hay que tener un poco de paciencia y observar. He visitado el comedero que tengo preparado para aves este invierno y se aprenden muchas cosas en las largas esperas en el hide.
Podemos observar las relaciones entre diferentes especies a la hora de alimentarse. Quién domina a quién, quién come primero...También podemos comparar la confianza de diferentes ejemplares y especies aunque ya sabemos que dentro de la misma especie cada individuo es diferente.
La verdad es que este año bajan varias especies al comedero. Son bastante típicas pero no por ello hay que menospreciarlas. Del grupo de los páridos visitan asiduamente el comedero una pareja de carboneros y otra de herrerillos capuchinos. De esta segunda un ejemplar es muy desconfiado y realiza vuelos de prueba sobre el comedero antes de decidirse a posarse, sin embargo su compañero es bastante confiado.

Carbonero común (Parus major)

Herrerillo capuchino (Parus cristatus)

Como podéis ver, al lado del herrerillo capuchino hay un excremento, probablemente de ardilla, pero esa es otra historia que contaré más adelante.
Siguiendo con los pájaros también una pareja de trepadores azules se alimentan delante del hide tranquilamente. Son bastante agresivos con las demás especies y tienen el control de la situación. El ejemplar de la fotografía es un macho como indica el tono ocre oscuro bajo sus alas.

Trepador azul (Sitta europaea)

También un petirrojo, confiado como siempre, ha escogido el comedero para llevar mejor el invierno aunque hace tiempo que no se le ve por los alrededores. El ejemplar de la fotografía se posó en alguna ocasión justo debajo del objetivo de la camara a 30 cm de mi cara.

Petirrojo (Erithacus rubecuola)

También entran una pareja de mirlos comunes a los que no he fotografiado ya que la desconfianza dela especie requiere un mayor tiempo para que se acostumbre al ruido de obturador de la cámara.
Estas son las especies que he observado directamente dentro del comedero mientras estaba yo allí. Sin embargo hay otras especies que rondan el comedero sin bajar directamente. Un carbonero palustre se alimenta de las yemas de los abedules por los alrededores. Una bandada bastante importante de camachuelos hacen lo mismo y también se alimentan en el suelo. Siempre había visto a esta especie alimentarse perchando en las ramas más altas de abedules o sobre los frutos del serbal pero en el suelo pocas veces. Sin embargo desde el hide vi al bando alimentarse como si fuese una bandada de pinzones, caminando tranquilamente entre la hojarasca del abedular.

Macho de camachuelo común (Pyrrhula pyrrhula) rondando el comedero

Unos cuandos arrendajos arman alboroto alrededor. El gavilán de la zona levanta a los pájaros alarmados cada cierto tiempo. También los agateadores comunes buscan alimento entre los liquenes de los abedules. Son basicamente insectívoros por lo que buscan pequeñas arañas y mosquitos que descansan entre las Evernias y las Usneas. Esta espece me parece mucho más tímida que el trepador azul a pesar de las similitudes en su forma de vida. Siempre busca la cara opuesta del árbol a la que tu te encuentras.

Agateador común (Certhia brachydactyla)

Herrerillos comunes y carboneros garrpinos también cantan por los alrededores junto a los mitos pero no se animan a dar la cara.
Pasamos ahora a tema de los mamíferos. En los días que la nieve cubría los alrededores del hide era fácil ver los rastros de zorros, jabalíes, corzos, micromamíferos, ardillas...El zorro lo ví en verano merodeando la zona y los corzos los veo o los escucho casi todos los días que estoy aguardando.
Con la ardilla me llevé una sorpresa el otro día. Casi siempre la veo en el trayecto de subida al escondite saltando de un roble a otro o quieta observando la situación. Sin embargo el otro día llevaba unos 20 minutos en el hide cuando veo un movimiento eléctrico en un abedul. Era la ardilla que roía las yemas de los abedules sobre las ramas más finas del mismo. Seguí sus movimientos un rato y al poco tiempo la vi guardarse enun amasijo de ramas en dicho abedul. Pasaron 2 horas hasta que salió de dicho amasijo por lo que me hizo pensar que puede tratarse del nido de la ardilla. Una sorpresa la verdad ya que había visto muchos posibles nidos de ardilla pero nunca con dicha observación visual. A continuación subo una foto de la ardilla en las proximidades del nido.

Ardilla (Sciurus vulgaris). En la esquina izquierda inferior de puede ver el posible nido en el que la ardilla estuvo unas 2 horas.

Espero que os haya gustado la entrada, gracias por visitar el blog y un saludo.

sábado, 13 de febrero de 2010

Sorpresas

Si hay algo que caracteriza la vida del naturalista es que por mucho que salgas al campo, nunca dejas de llevarte sorpresas. Puede ser ver una especie diferente, un comportamiento, un lugar en concreto...pero siempre vuelves con nuevas experiencias a casa. l caso es que ayer fue un día con bastantes sorpresas de este tipo.
Para empezar pude ver el primer gato montés de este año y además en la comarca de Laciana. Es la primera vez que lo veo en mi comarca vivo, encontré algún ejemplar atropellado y huellas y excrementos en abundancia pero por fin pude ver la elegancia al caminar de esta especie en mi tierra. Esto suma una comarca más a la lista de lugares en los que he tenido encuentros con los monteses. El animal en concreto campeaba por un prado moteado con nieve a unos 1300 metros de altitud y a las 2 de la tarde aproximadamente. Sus huellas quedaban impresas sobre las finas manchas de nieve y la verdad es que tenían un tamaño considerable. Siempre he tenido esrella con esta especie y los que sigáis el blog y me conozcáis un poquillo sabéis que me apasiona. Simboliza la paciencia, la espera, la técnica pulida a lo largo de miles de años, la eficacia...que no pierde el tiempo por decirlo de alguna forma. Su silueta se dibuja en los prados sentada, con sus orejas orientables moviendose en busca de cualquier sonido de un micromamífero que puede ocupar un acogedor lugar en su estómago en cualquier momento.
Es practicamente lo opuesto a un cánido como el zorro por ejemplo, campea distraidamente esperando que aparezca algo que llevarse a la boca en algún momento y no hace ascos practicamente a nada, sin embargo el gato montés está practicamente limitado a la carne. Aquí van un par de fotos del precioso ejemplar de ayer, con un tupido pelaje invernal y una mirada que atraviesa la carne.

Gato montés (Felis sylvestris)

Gato montés

Pronto comenzará de pleno el celo de esos animales dejando escuchar sus maullidos en las noches calmadas de la Cordillera Cantábrica. Un esectáculo digno de presenciar al menos una vez en la vida.
Este año ha venido bastante frío al igual que el año pasado y las nieves no han llegado a retirarse del todo delas cumbres ya que las nevadas han llegado intermitentemente rellenando las calvas que el sol y la lluvia habían provocado en momentos de calma. Es por ello que los elafoideos como ciervos, corzos, etc...siguen en las zonas bajas para poder alimentarse. Ayer 2 poderosos machos de ciervo en lugarse diferentes lucían su cornamenta pero con la cabeza gacha ya que lo que primaba era alimentarse.

Ciervo (Cervus elaphus) con 13 puntas

Los ciervos presentan una cuerna ya pelada completamente, esos pierden la borra a finales de Agosto para tener la cuernalista para la berrea en Septiembre. Sin embargo los corzos pierden la cuerna a principios de invierno finales de otoño y algunos ya lucen una cuerna formada pero cubierta de borra todavía. Da la sensaión de que abrigan sus cuernas en invierno jejeje. Por lo que yo tengo comprobado, esta época es la que mayor número de corzos podemos observar en la cordillera cantábrica. Suelen estar más agrupados y el hecho de que esté nevado y los árboles no tengan hojas también facilitan su observacion. Ver a estos animales sestear al sol en invierno tiene una magia particular.

Macho de corzo (Capreolus capreolus) luciendo una cuerna cubierta de borra

Pareja de corzos

Pero la mayor sorpresa de ayer me la dieron unos pájaros que no se dejan ver a menudo. Hablo de mirlos capiblancos (Turdus torquatus). Una bandada increíble de 14 de estas aves descansaban en unos prados cercanos a una mata de robles. Realizaban vuelos en los que se peleaban y bajaban hasta el suelo enganchados. Si cuesta ver uno de estos animales, imaginaos dicha cantidad la ilusión que hace, y mucho más con comportamientos de este tipo. No tuve opción de fotografiar a la bandada entera ya que estaban lejos y volaban continuamente, pero si pude fotgrafiar a un ejemplar que paró a descansar en un roble. Es una imagen testimonial.

Mirlo capiblanco descansando en un roble de la cordillera

La escena de los mirlos sucedía mientras un zorro campeaba en busca de alimento bajo ellos y 2 corzos sesteaban al sol. Una escena idílica digna de recordar. Puede que los mirlos hayan escogido esta zona como regiçon de invernada asique estaré atento por si puedo observar sus evoluciones. Espero que os haya gustado la entrada y un saludo.

domingo, 10 de enero de 2010

El crudo invierno

Como ya comentaba en la entrada anterior el invierno es una época muy difícil para la fauna y la flora silvestres. Los animales han de buscar alimento y refugio para resistir los días en los que pueden alcanzarse -15º. Los mayores problemas los suelen tener los herbívoros ya que la hierba se encuentra tapada bajo un buen manto de nieve. Para solucionarlo la mayoría de animales van a zonas de menor altitud donde el esesor es menor. Otros lo que hacen es alimentarse de pequeñas yemas de las ramas de algunos árboles. Los carnívoros no rechazan carroñear en esta época ya que no está el asunto como para dejar escapar ningún bocado. Los ungulados como ciervos y corzos suelen ser los más afectados por los temporales de nieve y el invierno causa bastantes bajas en sus poblaciones. Aquí podemos ver 2 grandes machos de ciervo buscando alimento entre las ramas de los árboles.

Ciervos (Cervus elaphus) buscando alimento en una gran nevada

Sin embargo, los árboles, que pasan desapercibidos en esta época también están adaptados a la crudeza del invierno. Los árboles caducifolios pierden sus hojas en otoño y cuando comiendan las heladas su savia se congela. Cuando en primavera se descongela quedan unas burbujas en dicha savia que impiden que exista tensión suficiente para que esta alcance las nuevas hojas y se produzca la fotosíntesis. Es un proceso denominado cavitación. Para evitar dicho problema, es en primavera cuando se generan nuevos tejidos conductores y de esta forma circula la savia con la tensión suficiente. Aquí podemos ver el aspecto de algunas hayas tras el temporal.





También los animales más pequeños sufren en invierno. Es por ello que este año también he montado un comedero invernal al igual que el año pasado y ya lo están visitando los primeros comensales. Como siempre los carboneros son los primeros en animarse a bajar a picotear el alimento. Una pareja está visitándolo de momento.

Carbonero común (Parus major)

También un petirrojo se anima a alimentarse en el comedero. Son pájaros tremendamente confiados que prácticamente están alli antes de que me haya metido en el hide a fotografiarlos. Estas 2 aves son de las más comunes de la península, sin embargo siempre me han parecido muy llamativas, tanto por su colorido como por su comportamiento. Es fácil observar el ciclo completo de estas especies, desde las paradas nupciales, puestas, cebas, volantones, juveniles...y se pueden aprender muchas cosas mirándolos.

Petirrojo (Erithacus rubecuola)



Los petirrojos están defendiendo su territorio practicamente todo el año, al contrario de otras aves que lo limitan a la época reproductora. En algunos días de invierno puedes ver a los petirrojos persiguiéndose ferozmnete para dejar claro quien manda en ese lugar. Rondan el comedero aves como mitos, herrerillos comunes, camachuelos, picapinos, trepadores...pero todavía no tienen suficiente hambre asique toca esperar.
Por último os dejo una foto de un fenómeno meteorológico que nunca había visto. Un arcoíris nevando. Siempre los veo lloviendo pero es la primera vez que veo este efecto en la nieve asique espero que os resulte interesante. Ojalá hayáis aprendido algo nuevo con esta entrada. Un saludo y gracias por visitar el blog.

lunes, 4 de enero de 2010

Sensaciones invernales

Lo primero Feliz 2010! a todos los lectores del blog. Eperemos que vivamos momentos increibles en la naturaleza y anécdotas para recordar en este año nuevo. Llevo una época bastante larga de sequía fotográfica sobre todo por el mal tiempo que ha hecho desde mediados de Noviembre. He podido fotografiar bien el celo del rebeco cantábrico y desde entonces la climatología ha dejado visitar el campo pocas veces.
Sin embargo cada época del año siempre tiene motivos para fotografiar al margen de la fauna. Las hojas del otoño, las flores de la primavera...pero también los paisajes y detalles que aparecen en invierno.
Las fotografías invernales han de poder transmitir el frío del momento y yo personalmente también busco que reflejen sensación de soledad y aislamiento. Es el ejemplo de este abedul que soporta el temporal en la montaña cantábrica. Son árboles que siempre me han gustado por su tolerancia a las condiciones adversas y las zonas donde crecen.



La nieve es capaz de envolvernos con un silencio que no se aprecia de la misma forma en ninguna otra época del año. Amortigua los sonidos y hace que relajarse sea mucho mas fácil. Los inviernos en la alta montaña cantábrica son difíciles, por eso muchos animales han de bajar al fondo de los valles en busca de algo de alimento, es el caso del rebeco o los ciervos. En esta imagen podemos apreciar la diferencia en la cantidad de nieve entre la zona alta y baja.



Lo que en estos momentos son dificultades para los animales, en primavera se convertirá en ventajas ya que el deshielo suministrará agua y alimento a las especies que saquen adelante a sus crías en primavera, ayudando a las generaciones venideras a sobrevivir. Ya se nota que los ríos bajan más crecidos sobre todo en los días de lluvia cuando se derrite parcialmente la nieve.



Normalmente los días que nieva hay escasa visibilidad y no apreciamos el aspecto de lo que nos rodea. Sin embargo, en el momento que sale el sol podemos ver el resultado del temporal en las cumbres, árboles y demás componentes del paisaje. Aquí podemos ver el aspecto de una cumbre cantábrica tras pasar un pequeño temporal.



Una forma de transmitir la sensación invernal es haciendo que en nuestras fotografías predominen los tonos blancos, azules y grises. Pero ello también hace que sea mas complicada ya que es difícil que obtengamos buen detalle de las zonas oscuras. A pesar de ello siempre hay elementos que aportan una nota de color como pueden ser algunas aves o plantas, haciendo que podamos conseguir atractivas composiciones sin perder la sensación antes mencionada.

Detalle de rosal silvestre

Carbonero común (Parus major)

Me ha quedado una entrada un tanto poética pero ya se sabe que a falta de pan...Espero que os haya gustado y os haya sido capaz de transmitir alguna de las sensaciones invernales. Un saludo y gracias por visitar el blog.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Entrada micológica

Hola a todos! Lo primero, como hago siempre, disculparmee por anto tiempo sin actualizar pero la vida de esudiante...ya se sabe. También agradecer a Arsenio del departamentto de botánica de la Universidad de León la identificación de la mayoría de los ejemplares dee esta entrada. Como comenté en la última entrada, estaba planeando hacer un post sobre hongos que nos podemos encontrar en las zonas oseras. Pequeños seres vivos que afloran tras las lluvias otoñales entre la hojarasca y la madera en putrefacción.
Comenzaré con las Amanitas. Un género de los más conocidos y llamativos de setas. Pdemos encontrarnos con especies comestibles y con otras tóxicas dentro del mismo género. Yo siempre tuve reparo en la recolección de setas, ya que no soy un experto en el tema y se juega con fuego.
La más llamativa de todas es la Amanita muscaria. Es la típica seta de los Gnomos, de tonos rojo intenso con moteado blanco. Dan mucho juego en fotografía.

Amanita muscaria

A. muscaria de diferentes tamaños

Entorno en robledal de A. muscaria

Otra de las Amanitas que me encontré este otoño fue la Amanita vaginata. Al contrario que la anterior, esta es comestible bien cocinada. Me topé con unos cuantos ejemplares en un abedular asturiano.

A. vaginata

Por último también pude ver la Amanita rubescens, que es comestible como la anterior. Se parece bastante a la amanita pantera asique hay que andarse con ojo. En este caso el ejemplar fue hayado en un hayedo en tiempos de berrea.

Entorno en hayedo de Amanita rubescens

Existen más especies de Amanitas en la cordillera, pero no me topé con ellas en mis salidas al campo. Otro de los géneros más conocidos por sus aptitudes culinarias es Boletus. Pueden alcanzar gran tamaño y uno de los más conocidos es el Boletus edulis de tonos pardos y con un borde más claro en el sombrero.

Boletus edulis surgiendo entre las hojas de roble

Entorno de B. edulis

Se puede apreciar que cuando las setas ya llevan un cuanto tiempo sobre la superficie aparecen con trozos comidos. Yo personalmente he visto sobre todo babosas alimentandose de los hongos.
Otra de las setas más famosas de la cordillera cantábrica son las Macrolepiotas. En este caso prefieren ambientes de prados para desarrollarse en lugar de los forestales. Son los típicos "paraguones" de las camperas.

Macrolepiota procera

Otro grupo interesante de setas son los Lactarius. Setas en forma de cuenco con unas laminillas muy marcadas y con tonos pardos y anaranjados. Pude localizar algún ejemplar, pero en fotografía no se puede llegar más allá del género.

Lactarius sp.

Otra especie que también tiene forma de cuenco pero es totalmente diferente a los Lactarius es Pseudoclitocybe cyathiformis. Una pequeña seta de tonos marrón oscuro que suele pasar desapercibida en el suelo del bosque. Tiene poco valor comestible.

Pseudoclitocybe cyathiformis

Una de las especies más fotogénicas y por ello más fotografiadas es la Oudemansiella mucida, una especie blanca típica de hayedos y con un aspecto mucoso y brillante. Nace directamente sobre los troncos de las hayas (vivos o en putrefacción.

Oudemansiella mucida

Entorno de Oudemansiella mucida

Oudemansiella mucida desde abajo

En un paseo por cualquier bosque caducifolio de norte también nos podemos encontrar con un buen número de yescas. Son hongos de aspecto duro y que nacen siempre directamente sobre los árboles. A veces incluso es complicado diferenciarlas del arbol ya que otros seres vivos crecen sobre ellas como si fuese el propio árbol. Aquí van algunas especies.

Fomitopsis pinicola

Pycnoporus cinnabarinus

Detalle de Trametes versicolor

Otro de los géneros de setas más fotografiados es el género Mycena. Son setas de pequeño tamaño que por lo general aparecen formando grandes grupos sobre la madera. Añaden un toque mágico al dosel forestal. Es complicada su ientificación en fotografía, por lo que algunas son la especie concreta y otras representantes del género simplemente.

Mycena sp.

Mycena sp.

Mycena sp

Mycena sp

Mycena vulgaris

Mycena rosea

Mycena crocata

Existen muchos más géneros de setas forestales de pequeño tamaño. Algunas llamativas por sus colores, y otras por su sencillez, pero que al mismo tiempo las hace bellas. Un ejemplo es Lacaria amatista que llama la atención por su color morado intenso.

Lacaria amatista

Las setas que nacen en grandes conjuntos siempre llaman la atención de naturalista ya que parecen una gran familia de vida corta, ya que al finalizar su época de esplendor se pudren. Un ejemplo el el género Pholiota que crece en bases de árboles formando grandes grupos.

Pholiota sp

Pholiota scuamulosa

Para terminar 2 especies de setas de colores llamativos que podemos encontrarnos en los bosques húmedos de la región. Una es la Tremella mesenterica de aspecto gelatinoso y húmedo y con un intenso color naranja.

Tremella mesenterica

La otra especie es una seta de tonos azulados semejante por estructura a las amanitas, sin embargi se trata de Stropharia aeruginosa.

Stropharia aeruginosa

Esta claro que faltan muchísimas especies de las que pueblan nuestros bosques y prados, pero sin embargo esta pequeñísima muestra puede servir para dar fe de la gran diversidad de la montaña cantábrica en todos sus ámbitos. Ha sido una entrada más gráfica que didáctica pero bueno, era algo que tenía ganas de hacer. Esper que os haya gustado. Un saludo