jueves, 3 de junio de 2010

Discreción

La primavera está en su punto de máximo apogeo en la cordillera cantábrica. Los cantos de las aves hacen que cada amanecer sea de todo menos silencioso. Alimentan a sus pollos y los animales sacan adelante sus camadas un año más. Sin embargo existen animales que no son tan llamativos como los mencionados pero desarrollan su época reporductora también ahora. Son animales que tenemos que buscar levantando piedras, o simplemente armándose de paciencia y dedicando horas de campo. Animales discretos que pueden pasar desapercibidos para la mayoría.
Voy a empezar hablando de uno de los animales discretos por excepción. Es el erizo europeo (Erinaceus europaeus), un animal de hábitos casi exclusivamente crepusculares cuyo avistamiento para la mayoría consiste en una bola de pinchos cruzando la carretera o para los más afortunados alimentándose en su huerto. Siempre me ha llamado mucho la atención este animal desde que de pequeño una hembra campaba por el huerto de un familias con sus crías alimentándose de babosas y lombrices. Por fin he podido fotografiarlo a plena luz del día y reflejando algunas características de la anatomía tan peculiar de este animal.

Erizo europeo (Erinaceus europaeus)

Como todos sabeis este animal cuando se ve amenazada se enrolla formando una bola que resulta impenetrable para muchos animales y le permite protegerse de sus depredadores. Esto hace que se le haya incluído en dichos como : "El zorro sabe muchas cosas. El erizo sólo una pero importante" , haciendo alusión a que muchas veces es mejor saber algo muy útil a saber muchas inútiles.
La cobertura de púas de este animal esta queratinizada y son muy resistentes pudiendo soportar una sola púa el peso completo del animal. Un comportamiento curioso es el de reforzar la protección de las espinas embadurnándose el lomo con saliva normalmente después de morder la piel con toxinas de un sapo. Este comportamiento se llama ungimiento.
Dejamos los mamíferos para centrarnos ahora en la herpetofauna, tan abundante en esta época. Sin embargo hay reptiles como el lución que se han adaptado a zonas húmedas con hierbas altas y presentan hábitos crepusculares por lo que suelen refugiarse bajo rocas en las horas de máxima insolación. Es un animal curioso por tratarse de un "lagarto sin patas". Sólo hay que verles parpadear para darnos cuenta de ello. Aquí va una foto de la culebra de cristal que la llaman en algunas regiones por la capacidad de desprenderse de la parte posterior de su cuerpo aparte de por los brillos vitreos que presenta.

Lución (Anguis fragilis)

Vamos a seguir hablando de otros reptiles que pasan también algunas horas del día refugiados bajo rocas o troncos. En esta temporada he localizado de momento ejemplares de culebra viperina y de culebra lisa europea. La primera de ellas gran imitadora de las víboras en posición defensiva de cuyo comportamiento recibe el nombre. La segunda es una gran cazadora de lagartijas y de movimientos ágiles. La posición de sus escamas hace que se le haya dado el nombre de culebra lisa. Se diferencia de la culebra lisa meridional en que en la europea el antifaz llega hasta el orificio nasal y el vientre es uniforme mientras que en la meridional no llega al orificio nasal y el vientre es ajedrezado.

Juvenil de culebra viperina (Natrix maura)

Culebra lisa europea (Coronella austriaca)

Detalle de la cabeza de la lisa

Esta temporada he cumplido también uno de los objetivos de este año, fotografiar adultos de sapo corredor en la cordillera cantábrica. El año pasado localicé muchos juveniles próximos a una charca que se encontraba seca en aquel momento ya que el verano estaba bastante avanzado y este año la visita era obligada al lugar en primavera. El día era caluroso por lo que lo normal es que los sapos no estuviesen a la intemperie y habría que levantar alguna piedra. Unos 20 adultos de sapo corredor en total se refugiaban del calor en las rocas anejas a la laguna y pude fotografiar individuos de diferentes edades. El nombre de corredor lo tiene bien adjudicado ya que al contrario que el sapo común, estos sapos tienden a desplazarse corriendo en lugar de dando saltos torpes.

Sapo corredor (Bufo calamita) adulto

Juvenil de sapo corredor con el vientre más blanquecino

Otro objetivo es tener fotografiados todos los anfibios de la provincia de León. El gallipato me faltaba pero gracias a las indicaciones de un amigo pude llevarlo a cabo. La verdad es que me habían dicho que era un animal bastante grande y no falló a las espectativas. Una curiosidad de este animal es que presenta unas marcas anaranjadas en el lomo que coinciden con el extremo de las costillas y cuando se siente amenazada las proyecta hacia esas zonas haciendo que sea más difícil tragarselo. Aquí va una fotografía de este animal conun aire un tanto primitivo.

Gallipato (Pleurodeles waltl)

En otras ocasiones los animales desarrollan su vida a una actividad normal a cualquier hora, lo que sucede es que lo hacen en ambientes a los que somos "ajenos". Hablo por ejemplo de insectos actuáticos que viven en lagunas y charcas de la alta montaña cantábrica. Para poder apreciar detalles concretos sólo es necesario bajar el punto de vista y ponerse a su altura.
El gran escarabajo buceador (Dytiscus marginalis)es un importante depredador en los ecosistemas lacustres. Se alimenta de pequeños anfibios, peces, larvas de insectos, etc... Para respirar lo que hace es colocar la parte posterior de su cuerpo en contacto con la superficie y gracias a unos pelos hidrófobos que presenta bajo los élitros crea una reserva de aire para poder respirar bajo el agua. Como podéis apreciar tiene el último par de patas modificado de forma aplanada y con sedas para facilitar la natación. Sus larvas también son voraces.

Macho de gran escarabajo buceador (Dytiscus marginalis)

Podemos deducir que es un macho porque presenta los élitros lisos y las patas anteriores tienen unas estructuras para agarrar a la hembra durante la reproducción.
Otro insecto acuático curioso es el garapito (Notonecta sp.). Este animal perteneciente al orden Hemiptera (Chinches) tiene la peculiaridad de desarrollar casi toda su vida boca arriba nadando con el dorso hacia el fondo de la charca. También se les llama remeros por que el movimiento sincrónico de sus patas al nadar recuerda a los remeros de una piragua. Respira utilizando la misma técnica que Dytiscus y en la fotografía podéis apreciar el brillo de alguna de las burbujas de aire que lleva adosadas a su cuerpo.

Garapito (Notonecta sp.)

Para terminar voy a colgar alguna imagen del aspecto que presenta el bosque cantábrico en estos días primaverales. Los helechos comienzan a desenrollar sus hojas acinares y el verde cubre el dosel forestal.

Hojas acinares de un helecho

Bosque cantábrico en primavera

Espero que os haya gustado. Un saludo y gracias por visitar el blog.

lunes, 10 de mayo de 2010

Color

La verdad es que si hay algo con lo que asociamos involuntariamente la primavera es con una época de explosión de color. Tanto el mundo animal como el vegetal buyen de tonos llamativos como verdes, amarillos, rojos... Las plantas lo utilizan como atracción para los insectos y de esta forma poder llevar a cabo la polinización y en los animales suele relacionarse con pautas de cortejo. Comenzaré por el mundo animal, concretamente por las aves.
Ya han llegado casi todos los pájaros de sus cuarteles de invernada en África como es el caso de collalbas, lavanderas boyeras, etc... Las primeras aparecen reclamando casi siempre con un blanco intenso sobre promontorios rocosos, estacas, etc... Aves de vuelo ágil y obispillo claro.

Collaba gris (Oenanthe oenanthe)

Las lavanderas boyeras más ligadas a zonas encharcadas pero también de pradera como las collalbas lucen un amarillo intenso en su pecho. Existe un gran número de subespecies de esta lavandera y podemos llevarnos sorpresas fijándonos en detalles como los tonos de la cabeza. En este caso os dejo una fotografía de un ejemplar de los más comunes en la península.

Lavandera boyera (Motacilla flava iberiae)

También otras aves como los torcecuellos llegan a las zonas oseras en esta época. Es un píccido curioso ya que a priori puede no tener aspecto de pájaro carpintero. Sus tonos pardos le hacen confundirse con las cortezas de los árboles donde pasa la mayoría del tiempo. Tengo un nido de esta especie controlado curiosamente en una pared de bloques de un edificio, un lugar donde su camuflaje sirve de poco. Es fácil observar a uno de los ejemplares en los alrededores caminando por el suelo en busca de insectos como hormigas que llevarse al pico haciendo uso de su larga lengua. Un pájaro de canto escandaloso pero que se ve menos de lo que se escucha.

Torcecuello (Jynx torquilla)

Unas aves que podemos ver también en esta época sobrevolando pastizales y prados son los aguiluchos cenizos y pálidos. Los segundos más ligados a alta montaña en esta zona y los primeros en zona de praderas. El color también es algo curioso en esta especie. Aparte del marcado dimorfismo sexual es bastante abundante la presencia de individuos con melanismo (exceso de melanina en algunas plumas y por tanto tonalidades oscuras). A continuación una serie de fotografías en las que podemos ver primero un macho de tonalidad normal, luego una hembra y por último un macho melánico. Todos ellos fueron fotografiados en la misma región y el mismo día.

Hembra de aguilucho cenizo (Cyrcus pygargus)

Macho de aguilucho cenizo (Cyrcus pygargus)

Aguilucho cenizo melánico

Sin embargo a pesar de poder ver gran cantidad de aves en nuestras latitudes en los días primaverales no podemos olvidarnos de las aves que pasan el año en la península con tonalidades discretas pero que en esta época estallan en colores y las hacen parecer nuevos pájaros. Ejemplos vistosos son el pardillo con un pecho rojo intenso o el escribano cerillo que luce colores amarillos chillones combinados con tonos herrumbre que convierten a estas aves de la montaña cantábrica en paletas de colores.

Escribano cerillo (Emberiza citrinella)

Paso ahora a hablar de la herpetofauna. Animales que están ahora más activos que nunca tras el letargo invernal. Comienzo por una especie a la que tengo especial cariño, hablo del lagarto verdinegro. Un lagarto de zonas altas normalmente y bastante ligado a la humedad. El azul que presenta la cabeza de los machos de verdinegro es un color que no he visto en ningún otro lugar. Podemos encontrarnos con parejas de estos animales descansando a la entrada de sus refugios bajo rocas mientras se solean tranquilamente. También junto a arroyos o entre hierbas. Adjunto fotografías de 2 ejemplares, con tonalidades diferentes.

Macho de lagarto verdinegro (Lacerta schreiberi)

Lagarto verdinegro

Lo anfibios también se dejan ver con mayor facilidad en las noches lluviosas de primavera cuando las temperaturas son algo más elevadas que en el invierno que ha terminado y pueden desarrollar sus ciclos reproductores. Salamandras, tritones jaspeados, sapos comunes...son algunas de las especies que nos podemos encontrar en un paseo nocturno pero me centraré ahora en 3 especies que he fotografiado este fin de semana.
La ranita de San Antonio. Una de las ranas más llamativas de nuestra fauna tanto por su color como por su cualidad de "arborícola". Las grandes ventosas en el extremo de sus dedos le ayudan a fijarse a cualquier superficie y a pesar del verde tan llamativo de su piel muchas veces pasa desapercibida entre la vegetación lacustre o de ribera. Es sin duda una de las ranas más fotogénicas. Es curioso como a veces escuchas su canto en una charca y al acercarte a la misma no eres capaz de localizar ninguna a pesar de que sepas que están ahi. Ahi van unas cuantas fotos de la Hyla arborea

Ranita de San Antonio (Hyla arborea)


Ranita de San Antonio junto a un brote primaveral





Ranita de San Antonio en su entorno

Un plano más cercano

Como podeis ver el color de estas ranas no es tan diferente al de la vegetación de zonas húmedas donde se suele mover.
Voy ahora con el sapo partero, una especie que en esta zona aparece más ligada a canchales y roquedos de alta montaña y cuyo canto (un silbido muy suave) puede escucharse en los atardeceres primaverales. Esta especie se caracteriza porque los individuos llevan la puesta sobre los cuartos traseros una época hasta que la depositan en el agua. Su pupila vertical hace que su mirada no parezca de anfibio y sus tonos salpicados de manchas grisaceas le confunden entre rocas y liquenes de la montaña cantábrica. Una serie de fotos de este pequeño anuro.

Sapo partero común (Alytes obstetricians)

Sapo partero en posición defensiva

La defensa de muchas especies de anuros consiste en hincharse para dificultar ser tragados por su depredador. También hacen uso de las sustancias segregadas en sus parótidas y en otras especies incluso emiten sonidos intimidatorios.
Por último también he podido fotografiar al sapillo pintojo en estos días lluviosos. Esta especie sólo la había visto otra vez y de noche y por ello quería fotografiarla también de día donde se puede apreciar mejor de donde le viene el nombre de pintojo.
Su hocico afilado es inconfundible y su aspecto intermedio entre un sapo y una rana facilitan su rápida identificación. A mi particularmente me sorprendió la agilidad de esta especie. Un par de fotos.

Sapillo pintojo ibérico (Discoglossus galganoi)

Un plano mas cercano

Por último finalizo con algún detalle primaveral cargado de color como bien dice el título pero también de frescura ya que estos días estan siendo particularmente frescos en algunas zonas. Espero que os haya gustado la entrada y un abrazo.







domingo, 25 de abril de 2010

Primavera

Pues a pesar de que las nieves se resisten en las zonas más altas del norte de España, la primavera está patente en cada esquina. Aparte de la duración de los días, las temperaturas más suaves y hechos de ese tipo, la naturaleza se muestra radiante en esta época. Ha sido un año de muchas nieves y lluvias por lo que la explosión de vida es aún más intensa si cabe. Los animales han salido de sus letargos invernales, las peludas bestias que campean por esos montes están dejando atrás el denso pelaje invernal por uno más acorde a las temperaturas primaverales.

Nieves primaverales en la cordillera cantábrica

Animales como los murciélagos grandes de herradura pasan el invierno en letargo en cuevas donde las fluctuaciones de temperatura no son tan acusadas como en el exterior. Una época muy sensible para esos animales y de gran importancia. Al llegar la primavera ya volvemos a ver a esos animales volando en las horas crepusculares en busca de insectos para alimentarse. Como sabréis la técnica que utilizan estos animales es la ecolocalización. Utilizan ultrasonidos que rebotan de una determinada forma en sus presas y son percibidas por sus grandes oídos modificados con pliegues denominados tragus. En el caso del murciélago grande de herradura también existe un tragus nasal.

Murciélago de herrdura (Rhinolophus ferrumequinum)

Como he dicho antes, la mayoría de mamíferos mudan su pelaje para afrontar la época calurosa. En algunos casos es muy llamativo como en el armiño que vuelve a su pelaje pardo (a pesar de que no todos los armiños adquieran un pelaje completamente blanco en la cordillera cantábrica) En otros casos supone una disminución del volumen del pelaje. Sucede así en rebecos, corzos, zorros, que aparecen en esta época del año parcheados con zonas más tupidas y otras más laxas.

Corzo (Capreolus capreolus) mudando el pelo.

También es una buena época para poder ver los campeos de los gatos monteses. Una vez finalizada su época de celo, estos felinos bajan a los prados que comienzan a estar de un verde intenso en esta época para alimentarse de micromamíferos. No podía faltar a la cita uno de los gatos monteses que tengo controlado y que todavía luce un pelo bastante tupido. Podéis ver la marca en su oreja derecha, leyendo entradas antiguas le recnocereis.

Gato montés (Felis silvestris) descansando en un prado en primavera

Es un tiempo en el que el agua abunda por todas partes y la explosión de verde es brutal. Tengo un amigo que dice que en ocasiones el verdor es tal que hace daño a la vista. De este tipo de plantas de verde intenso que crecne en márgenes de regueros y arroyos se alimentarán un buen número de osos tras el invierno.




Arroyos en primavera

Los narcisos comienzan a tapizar gran parte de los prados de montaña en esta época. Gritsándanas es el nombre que les damos por la zona. Es inevitable asociar esta planta con los primeros días de la primavera cuando las cumbres aún están blancas pero ya se nota que el invierno ha quedado atrás.

Narcisos

También podemos notar la primavera en los pequeños paseriformes que se afanan en la preparación de los nidos, y el cuidado de las puestas. Es el caso por ejemplo del carbonero garrapinos que suele anidar en grietas de paredes, en huecos en la base de árboles y hoquedades en general. En el caso de individuo de la fotografía tenía el nido en un hueco entre las piedras de una pared.

Cabonero garrapinos (Parus ater)

Por último hacer una reseña a esos animales que echamos de menos en invierno. Hablo de la herpetofauna y más concretamente de los anfibios. Las ranas bermejas son las más tempraneras a la hora de realizar sus puestas ya que con que la laguna donde crían no tenga nieve es suficiente. Ya podemos ver qe muchos renacuajos de esta especia han salido de los huevos. También han comenzado las paradas nupciales los tritones jaspeados y palmeados en las aguas claras de lagunas o charcas de montaña. Junto a ellos, las ranitas de San Antonio entonan sus cantos en los atardeceres primaverales. Pude fotografiar a un tritón palmeado en fase terrestre pero con la cola comenzando a adptarse a la fase acuática.

Tritón palmeado (Triturus helveticus) en fase terrestre.

Espero que os guste. Un saludo y a disfrutar de la primavera.

lunes, 5 de abril de 2010

El Oso Pardo Cantábrico

Bueno, la verdad es que llevaba tiempo pensando en hacer una entrada de este estilo. Se que habrá gente que de entrada les parecerá regular, pero tras leerla espero que no opinen lo mismo. Esta entrada pretende ser una unión entre observaciones personales de esta especie en el campo, pero también una crítica a las sitiaciones que se viven en ocasiones, causa de la masificación normalmente. De entrada digo que no revelaré la localización de ninguna de las fotografías que adjuntaré a esta entrada. Advierto que lo que diga en esta entrada puede ofender a alguien pero si lo hace será con motivo alguno.

Tras esta pequeña introducción comienzo con mis observaciones de oso pardo. Mi primera observación fue hace unos 4 años, cuando esto de le oso no estaba tan sumamente masificado como ahora. Parece mentira lo que pueden cambiar las cosas en unos pocos años. La observación en cuestión la realizó mi padre. Se trataba de una hembra con 2 cachorros de ese año, esbardos que los llamamos por aquí. Me avisó y llegué al lugar para poder disfrutar de la observación. He tenido mejores avistamientos pero todos sabéis que el primero se recuerda con un cariño especial. Los esbardos jugaban en una chera ante la atenta mirada de su madre que se levantaba sobre las patas traseras de vez en cuando para echarles un vistazo. Esta observación se realizó en solitario, pronto entenderéis porqué digo esto. Esta osa la pude ver en otra ocasión a varios kilómetros de donde la vi la vez primera.
Tuve otro encuentro con oso pardo, quizá el mas cercano hasta el momento. Un subadulto se alimentaba en una ladera en una mañana de Julio. Fue un encuentro inesperado ya que nosotros llevábamos intención de hacer una ruta más y no de toparnos con un melenas. La observación duró unas 2 horas mientras permanecíamos escndidos bajo un abedul. El animal caminó por la zona hasta que coronó hacia la ladera opuesta de la montaña.

Subadulto de oso pardo cantábrico

Las observaciones se fueron sucediendo más según pasaban los años. Debido sobre todo a que eran más las horas que pasaba en el campo. Grandes machos buscando alguna hembra con la que aparearse, incluso un macho caminando junto a una hembra en el mes de Abril alimentándose de pequeños brotes que nacían junto a una senda en un robledal. Son observaciones que evocan la magia de las montañas cantábricas, pero son eso, observaciones.
Me hacen mucha gracia las personas que se hacen llamar naturalistas que viajan de un lado a otro del mundo simplemente para tachar nombres de una lista como si se tratasen de piezas de un puzzle o algo así. Haciendo esperas a este animal, cada vez te encuentras con más gente en los puntos calientes que los llamo yo. Hay personas que llegan allí con el telescopio y poca pinta de patear monte, sólo van donde llega el coche. Se colocan en el observatorio y se dedican a charlar con la gente mientras los demás buscan el animal. Una vez lo han encontrado mira 1 segundo por el telescopio para confirmar que lo ha visto y vuelven a hablar, a ser posible fumándose un cigarrillo que es muy de naturalista también.
Es el tipo de gente que presume de haber visto una rareza nacional en no se que embalse y sin embargo no ha podido disfrutar de algo tan común como la parada nupcial de los carboneros. Gente que se empeña en poder contar que ha visto algo complicado y este hecho les ciega a ver lo cotidiano.
Desgraciadamente este tipo de gente hace que las personas que realmente viven esta pasión de una forma respetuosa se hayan ganado una fama que no se merecen. Como siempre pagan justos por pecadores.

Macho de oso pardo cantábrico

La cuestión es que si echas horas buscando a un animal tan mitológico como puede ser el oso pardo, lo justo es que disfrutes del momento y no te ciegues en llamar a gente por teléfono o comentarlo con los que allí están dando voces, porque las voces se dan en los chigres. Si algo he aprendido en este tiempo que llevo en este mundillo es que los momentos hay que disfrutarlos. No puedes perderlos por intentar hacer una foto o una grabación. La mejor lente es el ojo humano y la mejor tarjeta de memoria es el cerebro. Eso nadie podrá cambiarlo.
Es cierto que el oso pardo es un reclamo turístico que atrae a gran número de personas a zonas rurales y deja dinero en los pueblos. Pero también tenemos que pensar a costa de que. No es rentable que un pueblo se enriquezca con visitantes oseros que tratan de meterse encima del animal para obtener una buena fotografía desplazándolo de su area de campeo. Tampoco renta que ganen dinero si nos encontramos esperas llenas de basura de la gente que va allí y no respeta el entorno.

Osa cantábrica

Esta osa se alimentaba en verano junto a dos cachorros en una montaña caliza de la cordillera.
El oso siempre ha sido un animal polémico. Escuchas a gente de todas partes decir que para que vale el oso. Que sentido tiene ese animal. Sin embargo cuando se enteran de que sale un oso a campear en algún sitio son los primeros que están alli mirándolo con los prismáticos. También se escuchan sandeces como que hay osos a patadas o que hay que empezar a cazar oso. La fuente casi siempre es la misma, seguro que sabéis a lo que me refiero.
Como podéis comprobar a mi nunca me han gustado las masificaciones. Pero no os confundáis. Estoy a favor de que gente de todas partes vea el oso y que favorezca el impulso de zonas rurales. Pero debería hacerse con sentido y no a palos de ciego. Esto hace que ver el oso en una zona en la que no hay nadie y verlo en un lugar lleno de gente con telescopios pegando voces tenga diferencias notables.
El problema es que a mucha gente le gusta más hablar que ver, disfrutar de como se va hinchando su ego cuando cuenta historias de campeo que en muchas ocasiones o son inventadas o se las ha robado a otro. En estas ocasiones el consejo es asentir con la cabeza y dejar que piense que te lo has creído. Así todos estamos felices.
Creo que ha quedado clara mi opinión en cuanto a lo que está sucediendo en algunas zonas. Espero que nadie se haya sentido ofendido y si lo ha hecho es porque pertenece a alguno de esos grupos, hágaselo mirar.
Mucha gente puede pensar: que dice este chaval si con esta entrada esta incitando a que la gente vaya más a ver osos. Esa no es la finalidad, la finalidad es hacer reflexionar a las personas que lo están haciendo mal y que no disfrutan realmente de la naturaleza ya que aún están a tiempo. Aparte de esto, yo veo fotografías de linces en Andalucía y todavía no me he pasado por allí. Cada uno que piense lo que quiera.
Voy a dejar el apartado de críticas sociales y pasemos un poco más al ámbito realmente importante. A continuación subo una foto del macho y la hembra de oso pardo que pude ver con actitudes de cortejo la pasada primavera.

Macho de oso pardo en primavera

Hembra de oso pardo

Tras la época primaveral de celo y durante la misma los osos suelen alimentarse principalmente de hierbas y plantas frondosas. También aprovechan alguna de las carroñas que ha dejado el invierno. Es en esta época, cuando las hembras dejan a sus cachorros del año pasado para volver a criar. Muchas veces estos osos jóvenes están desorientados y se acercan bastante a los pueblos. Los hermanos suelen peramenecer juntos un cuanto tiempo hasta que cada uno sigue su camino.

Hermanos alimentándose en primavera

Osos hermanos (posiblemente un macho y una hembra). Uno de ellos frota su espalda contra un piorno para rascarse

Juvenil de oso pardo en la montaña cantábrica

En la observación de estos 2 hermanos se alimentaron principalmente de vegetación hasta que encontraron una pata de un corzo en la cual royeron un buen rato. Muchas veces los osos juveniles no aprovechan tanto la carne de carroñas sino que se alimentan más de las larvas de invertebrados necrófagos que desarrollan sus fases juveniles en la carne.
Las madres pasarán esta época alimentando a sus crías y campeando por zonas donde puedan encontrar alimento como hormigueros, frutas silvesres, carroñas... En la época de finales de verano, los osos vuelven a las zonas más altas para alimentarse principalmente del fruto de 2 plantas: Las arandaneras y el pudio (escuernacabras). Es la época en la que se suele producir la marabunta del oso. Viene gente de todas partes y de todos tipos a ver a estos animales. Empresas francesas que cobran por ello entre ellas. Es entonces cuando mejor se observan los pros y los contras de la observación de este gran mamífero.



Oso pardo alimentándose de arándano

Como podeis ver las fotografías que acompañan a esta entrada han sido tomadas a gran distancia y sin intervenir nunca en la vida del animal. Como es lógico no criticaría a la gente que o hace si yo lo hiciese.
Tras el verano los osos se adentran en el bosque para alimentarse de frutos como las bellotas o las castañas que aportan muchas de las calorías necesarias para que estos animales pasen el invierno. Estos 2 últimos años los inviernos han sido duros y la mayoría de osos han hibernado, sin embargo se conoce algún caso en años más calurosos en los que los osos ya no han hibernado en la cordillera. Las osas darán a luz a sus crías en este periodo para que en la primavera cuando tengan que salir de la osera puedan seguir a su madre.
Espero que os haya gustado la entrada y un saludo.

viernes, 26 de marzo de 2010

Limícolas en Gijón

Hace un par de fines de semana decidí pasarme por Gijón a visitar a un amigo que está estudiando allí. Mi objetivo era pasar un finde desconectado de todo, conocer la ciudad y ya de paso fotografiar algo de lo que se puede ver en la ciudad asturiana. Me habían hablado de la confianza de algunas limícolas que pasaban el invierno en Gijón, pero la verdad es que no me esperaba tanto.
El objetivo principal eran los vuelvepiedras. Unas limícolas activas como todas que buscan alimento entre las rocas teñidas de verde cuando baja la marea. Tenía ganas de esta especie y la verdad es que se dió bastante bien. En Gijón podemos encontrarnos con bandadas de estas aves caminando entre los viandantes como si de palomas se tratasen. Sus vuelos acompañados del canto característico animan los paseos por la zona costera.

Vuelvepiedras (Arenaria interpres)

Muchas veces cuesta descubrir a estos animales ya que tampoco son demasiado grandes y aparte de esto su plumaje se confunde con el rocaje mientras permanecen inmóviles. Algunos de los ejemplares fotografiados ya empiezan a presentar alguna de las plumas que lucirán en la época de celo en sus regiones de cría como por ejemplo Escocia. A continuación adjunto una foto de la zona por la que se suelen mover estos bichos.

Hábitat de vuelvepiedras y correlimos oscuro

El mejor método para fotografiarlos es permanecer quieto en una zona por la que estén deambulando en busca de alimento y ellos mismos se acercarán llegando a puntos en los que superan la distancia mínima de enfoque del objetivo (1,8 m). De movimientos rápidos y en los días nublados asturianos hay veces que hay que armarse de paciencia para fotografiarlos quietos, pero los resultados merecen la pena.

Vuelvepiedras con la playa de fondo

Vuelvepiedras sobre roca

Aparte de los vuelvepiedras también pudimos ver aunque en menor número a correlimos oscuros. También son algo más esquivos que los vuelvepiedras y de un tamaño menos. Su localización también se hace mas compleja ya que su plumaje es mas apagado y se confunde mejor con las rocas bañadas por el cantábrico. Aquí va una foto del maritima.

Correlimos oscuro (Calidris maritima)

La verdad es que a alguien de la montaña como yo le viene bien cambiar de aires y de tipo de fauna de vez en cuando. Aparte de los mencionados limícolas también pude ver garcetas comunes, gaviotas reidoras, gaviotas sombrías, gaviota patiamarilla y cormorán moñudo. Animales comunes para la gente de mar pero que hacen distraerse a la gente de zonas oseras. Ha sido una entrada breve pero me apetecía hacerla. Un saludo, espero que os guste y gracias por visitar el blog.