domingo, 25 de marzo de 2012

Picamaderos negro

También llamado pito negro pero este nombre parece herir la sensibilidad de ciertas personas asique actualmente es picamaderos negro, Dryocopus martius para no entrar en polémica. Resulta que es buena época para buscar al mayor píccido de Europa y por tanto también de la península. Tiempo de tamborileos y relinchos en los bosques maduros de la Cordillera Cantábrica, señal del incipiente celo que, con suerte, derivará en unos pocos huevos colocados en lo profundo de un agujero labrado a base de picotazos en un haya o un viejo roble, comunicado con el exterior por un orificio ovalado o con forma de lágrima. No es demasiado complicado escuchar el canto de este carpintero del tamaño de una corneja si tenemos paciencia, escogemos la época adecuada y un lugar en el que esté presente. Sin embargo no es tan fácil verlo en la maraña de ramas y troncos en el interior del bosque. Varios han sido mis avistamientos del picamaderos, sin embargo no pude retratarlo hasta los comienzos de esta primavera.

Hembra de Pito negro (Dryocopus martius) sobre un roble del occidente cantábrico.

Las imágenes no son gran cosa pero es un animal que merece una entrada en el blog y con cuyas fotografías estoy bastante contento. Mi primer encuentro con este animal fue cerca de mi casa hace ya unos 8 años, en un robledal maduro salpicado con algún arce, serbal y acebales en la zona alta. Un pájaro negro de gran tamaño, con pico y ojos claros volaba a través del bosque emitiendo un sonoro kru-kru-kru. Su vuelo no era oscilante como el de los demás carpinteros, sino que era rectilíneo y sus alas grandes y redondeadas en la parte posterior llamaban la atención. Me había topado con mi primer picamaderos negro. Pude escucharlo muchas otras ocasiones en las montañas del noroccidente leonés y suroccidente de asturias, casi todas en esta época, finales de marzo - principios de abril. También pude ver una pareja de picamaderos en mi viaje al pirineo catalán en el verano de 2009, donde la población es mucho más abundante que en la cordillera (pirineos y la cordillera son los 2 únicos relictos de la especie en la península).

Hembra de picamaderos negro (Dryocopus martius) posada sobre un abedul.

Su fuerte tamborileo es audible desde 2-4 km de distancia y recuerda a "salvas de ametralladora" según la Svensson, guía de campo de muchos pajareros a nivel europeo. La verdad es que es una descripción muy acertada para los tamborileos de este carpintero. A mi personalmente me llama la atención la duración de los mismos, mucho más largos que los de picapinos. Parece increible la resistencia y el diseño del cráneo de estos animales para resistir semejante repetición de impactos. Una dispisición y longitud de los componentes del pico y la estructura del hueso hioides en estas aves permite resistir las repeticiones contra la madera.

Esquema de la disposición de la lengua y la estructura del hioides en un pájaro carpintero. Como se puede ver la lengua rodea el craneo de los píccidos por la parte posterior, lo que ayuda a amortiguar en buena medida los golpes.

Las imágenes que adjunto son de una hembra que relinchaba desde varios árboles a unos 1300 msnm intercalándolo con tamborileos. Las hembras se diferencian de los machos por presentar sólo la parte posterior del píleo de color rojo, mientras que los machos presentan todo el píleo de ese color. Los ojo y pico blancos destacan sobre el plumaje negro inmaculado. Las marcas que estos animales dejan en los árboles son importantes, sobre todo en las zonas de alimentación ya que taraldran literalmente los troncos dejándolos como auténticos coladores para conseguir las preciadas larvas xilofilas que se alimentan de la madera.

Aspecto del picamaderos negro en vuelo.

Esta es otra de esas especies que hacen que la Cordillera Cantábrica derroche magia y haga sentirnos afortunadas a las personas que vivimos en ella. Escuchar el relincho de un pito negro, mientras ves carboneros palustres sobre los árboles y excrementos de un urogallo en el sendero de un robledal maduro es algo único en la península. En la cabeza del naturalista siempre hay imágenes con las que espera encontrarse, fruto de la consulta de guías y horas de campo y que muchas veces suceden cuando menos lo esperamos. Ese es el secreto de tener siempre ganas de volver al monte, la incertidumbre de saber como será lo que veas.

Picamaderos negro (Dryocopus martius) en pose típica sobre un roble.

La primavera ha llegado y es un buen momento para detenerse a mirar y a escuchar en nuestra querida Cordillera. Un saludo y espero que os haya gustado la entrada.

Aspecto del hábitat del Dryocopus dentro de un mes aproximadamente.

domingo, 18 de marzo de 2012

"Los reyes"

Cuenta la leyenda que las aves silvestres se reunieron para decidir quienes eran los reyes de los pájaros lo cual sería decidido comprobando quién era capaz de volar más alto. Comenzaron a ascender las aves aprovechando las corrientes y la mayoría se iban fatigando, sin embargo el Águila Real se mantenía firme y seguía ascendiendo consiguiendo ser el ave que mayor altura alcanzó. Cuando llegó al punto más alto, de entre las plumas del dorso surgió un pequeño reyezuelo que había aprovechado su pequeño peso y tamaño para esconderse. Se nombraron así al aguila real como la reina de las aves y al reyezuelo como el rey y al segundo se le coronó con una pequeña cresta dorada.
Leyendas aparte uno de estos días pude encontrarme con los 2 protagonistas de la historia que acabo de contar en un hayedo maduro de la cordillera cantábrica. El reyezuelo sencillo (Regulus regulus), ave más pequeña de Europa con una longitud del pico a la punta de la cola estirada de 8,5 - 9,5 cm y de movimientos constantes e inquietos. Es el reyezuelo más montano de nuestras latitudes ya que prefiere zonas de montaña para criar aunque pueda invernar el zonas más dispersas de la península. Es en el invierno cuando podemos encontrarlo asociado a pequeños bandos de paseriformes como carboneros, herrerillos, mitos, agateadores y trepadores. Casi siempre suelo localizar a este pequeño pájaro cerniendo sobre los brezos y urces que crecen en los pequeños claros de los bosques viejos del norte de España. Es muy llamativo ver como se mantienen en el aire como si fuesen colibríes a la paleártica.

Reyezuelo sencillo (Regulus regulus) sobre un brezo

El ejemplar de la imagen es posiblemente una hembra ya que presentan la cresta que les da nombre de un color más amarillento mientras que los machos tienen una zona anaranjada que se hace muy llamativa en enfrentamientos con otros machos en la época de celo y cuando cantan. Son bastante confiados pero la rapidez y fugacidad de sus movimientos sumada a la escasa luz que suele haber bajo el dosel arbóreo hace que no sea tan fácil fotografiarlos en condiciones.

Hembra de Reyezuelo sencillo (Regulus regulus)

La otra protagonista de la historia es el Águila Real (Aquila chrysaetos), también llamada águila dorada como nos dice el chrysa de su nombre específico. Una de nuestras aves más majestuosas y conocidas por todos gracias a la gran labor documental de Félix Rodriguez de la Fuente que sentía especial admiración por este animal entre otros. Como se cuenta en la historia son capaces de volar a gran altitud normalmente en parejas, concretamente el día que os comento pude ver un adulto y un subadulto mientras eran acosados por cornejas. Su silueta es característica y sus poderosas patas y pico han hecho que se gane un sitio en la cima de la cadena trófica.

Águila real (Aquila crhysaetos), subadulto.

En la fotografía se ve el subadulto, reconocible por las manchas blancas en la parte inferior del ala y de la cola. En invierno con temporales intensos de nieve he observado reales a poca distancia de las casas de los pueblos, posadas en un prado o bien en vuelo. Y es que por muy real que seas contra el tiempo no hay quien luche.

Sin embargo a pesar de todas las historias para mi el rey del mundo animal sigue siendo el gato montés. Ese al que tantas entradas he dedicado en el blog y al que pretendo dedicar muchas horas de estudio en el futuro. En invierno los gatos tienen un horario bastante impredecible ya que los puedes ver tanto de madrugada como al medio día. Concretamente el otro día haciendo un viaje pasé por una zona bastante buena de gato montés y allí estaba a las 15:00 horas sentado en el prado junto a una presa y disfrutando del sol que calentaba los prados y despedía una ligera neblina al derretir la helada en las noches que aún no habñia incidido el sol. No llevaba la cámara conmigo asique fui a casa y volví al lugar y afortunadamente allí seguía pero ya sin sol. Un bonito macho de gato montés con todas las características de libro. Digo esto porque si consultáis algunas páginas de fotografía de naturaleza están muy bien en cuanto a fotografía, pero algo flojas en cuanto a naturaleza, ya que las identificaciones son bastante reguleras. Se suben fotos vendiendo un gato montés sin serlo y unos cuantos le aplauden diciendo que vaya pedazo de imagen. El autor normalmente se respalda en un "me lo ha confirmado un experto". Y es que el término experto es muy relativo. Aquí van las fotos del ejemplar de este invierno.


Gato montés (Felis silvestris) en un valle del norte de León

La nieve parece un fator bastante limitante para el gato según la bibliografía. Suele considerarse que evita las coberturas de nieve superiores a los 20-30 cm. No obstante a veces podemos encontrarnos las huellas del félido en la nieve como un pequeño leopardo de las nieves no muy lejos de nuestra casa. Los documentales son una herramienta perfecta para la conservación y normalmente se hacen sobre especies en peligro, amenazadas o con un impacto visual grande. Sin embargo hay pocos documentales sobre el gato montés (exceptuando alguno sobre los gatos escoceses) y muchos se sorprenderían con la belleza de este animal.

Huella de gato montés en la nieve.

Como veis he conseguido que las fotos se vean a un tamaño mayor en el blog y es que así creo que luce mucho más. Ya me diréis que opináis. Un saludo y gracias por visitar el blog.

domingo, 5 de febrero de 2012

Los topos y las teorías de la evolución

Sigo de exámenes pero aún así intento sacar tiempo para salir al campo todo lo que puedo. Muchas veces he comentado que una de las cosas que incita a salir practicamente a diario es que nunca sabes a ciencia cierta con lo que te vas a encontrar. Es muy fácil ver los indicios de que el animal del que voy a hablaros está presente, sin embargo no es tan fácil observarlo a él directamente.
En España existen 2 especies de los comunmente denominados topos y los 2 presentes en la Cordillera Cantábrica. Son el topo común (Talpa europaea) y el topo ibérico o ciego(Talpa occidentalis), muy difíciles de diferenciar incluso por ojos experimentados aunque las guías afirman que el segundo suele presentar las patas delanteras más modificadas y que los ojos aparecen más tapados (de ahi lo de ciego).

Topo en la topinera

Existe otro animal que se incluye en los tálpidos que es el desmán de los pirineos, siendo su morfología bastante diferente a la de los topos antes mencionados ya que está adaptado a la vida en el agua con patas palmeadas, cola comprimida y un hocico en forma de trompa.
Los topos son animales perfectamente adpatados a la vida bajo tierra. Muestra de ello son las poderosas patas delanteras modificadas en palas excavadoras que facilitan el desplazamiento de estos animales por las galerías que excavan, así como un cuerpo fusiforme y una pérdida secundaria de la visión desarrollando otros sentidos como el tacto principalmente, mediante el que pueden detectar las vibraciones de lombrices y otros animales de los que se alimentan, además de las de posibles depredadores en la superficie. Tal es la especialización, que recientemente se ha descubierto la presencia de un sexto dedo en estos animales como adaptación a la excavación. Podéis leer el artículo pinchando aquí.
Aprovecho ahora para hacer un inciso y aclarar algo que mucha gente puede confundir en el mundo del naturalismo pero que dejan muy claro en el mundo de la ciencia y trata sobre las teorías de la evolución. Alguna gente dice que las jirafas han adquirido ese cuello tan largo debido a que algunos de sus ancestros forzaron sus cuellos para intentar alcanzar las hojas de las ramas más altas. También dicen que los topos han desarrollado las patas como consecuencia de un uso prolongado de las mismas en la excavación y por ello han evolucionado. Esto es un punto de vista obsoleto en la biología evolutiva y se corresponde con la teoría denominada Lamarckismo. Si esto fuese cierto una persona que hubiese ido toda su vida al gimnasio tendría un hijo musculoso, o un jugador de tenis tendría un hijo con un brazo mucho más desarrollado que el otro.
La teoría que realmente está aceptada en la actualidad es el neodarwinismo que combina las teorías de la evolución de Darwin con teorías genéticas. En base a esta teoría la afirmación correcta sería la que nos dice que ciertos topos aparecieron al azar con una mutación que afectaba a sus patas delanteras haciéndolas ser de un tamaño mayor y esto hizo que se viesen favorecidos por la selección natural, ya que les permitía sobrevivir mejor que los topos que no presentaban dicha adaptación (alimentarse, huir, etc.) Además también le permitía ser más apto, es decir, tenía más posibilidades de reproducirse y por tanto transmitir dicho caracter a sus descendientes haciendo que los topos presenten las patas que presentan en la actualidad. Por tanto el sexto dedo que presentan muchos topos sería una mutación que se ve favorecida por la selección natural y que tendería a aparecer con una mayor frecuencia.
Puede parecer una tontería pero hablar con propiedad marca la diferencia entre alguien que sabe de lo que habla y alguien al que simplemente le suena y muchas veces sólo es necesario ver la televisión para darse cuenta de ello.

Topineras

El topo es uno de los animales más conocidos por la gente, sobre todo por agricultores y ganaderos ya que las topineras delatan la presencia de estos animales y dichos sectores se alarman ante la presencia de topos en su propiedad. No obstante no todos le "ponen cara" y mucha gente del habla de topos y topillos de forma indiferente siendo las diferencias más que evidentes al tener los primeros dientes puntiagudos y siendo roedores los topillos. Vuelvo entonces a lo de hablar con propiedad. Tal es el conocimiento de este animal que incluso la Catedral de León posee la leyenda de que durante su construcción un enorme topo tiraba los cimientos de la catedral. Colocaron una trampa y lo capturaron colocando su piel sobre una de las entradas de la Catedral. Recientemente se ha descubierto que dicha "piel" corresponde al caparazón de una tortuga gigante. Os invito a fijaros en este detalle si tenéis la ocasión de visitar la catedral ya que el caparazón sigue allí.
El topo es el claro ejemplo de erosión biológica que te ponen en clase de biología en clases de la E.S.O. No obstante parece que escuchar la palabra erosión es siempre negativo y al contrario. Los topos airean el suelo con sus galerías, un proceso básico en el buen asentamiento de un suelo y necesario para la buena calidad de los mismos. Sin embargo la imagen general sobre este animal es negativa ya que levanta la tierra en pastos para el ganado entre otras cosas. Es por ello que hoy en día sigo encontrándome trampas para topos en algunos prados de la cordillera. De hecho la mayoría de encuentros con estos animales suele ser con ejemplares que murieron al salir de las topineras para cruzar un camino o una carretera. Vuelve a ser una entrada breve pero dada la dificultad de fotografiar un topo me apetecía dedicarle un hueco en el blog. Espero que os haya gustado. Un saludo.

domingo, 8 de enero de 2012

Búho Real en la provincia de León

Bueno pues la entrada de hoy será más breve de lo normal pero no quería dejarlo pasar ya que sino se acumulan las cosas que contar y luego es complicado colocarlas de forma homogenea dentro de la misma entrada. Hay ciertas especies que siempre esperas encontrarte en el campo, por su singularidad, belleza, por la leyenda que los rodea o simplemente por mera curiosidad. El búho real (Bubo bubo) es una de las especies más representativas de las noches ibéricas, siendo la rapaz nocturna de mayor tamaño de la península. La subespecie hispanicus es la que habita al sur de los pirineos. Eagle Owl lo llaman los británicos por su gran tamaño y Félix Rodríguez de la Fuente lo apodó como el Gran Duque por su expresión seria e imponente.
Es una especie relativamente abundante en toda la península sin embargo en León no lo es, por ello la mínima alteración de los escasos lugares en los que aparece podría suponer la desaparición de las parejas que allí crían.

Búho real (Bubo bubo hispanicus) en la provincia de León (Pinchar en la fotografía para ver a más tamaño)

La escasez de esta rapaz en la provincia de León viene dada por dos factores principales según la Guía de las Aves de León y son la escasez de presas frecuentes en la dieta de esta rapaz en la provincia, hablamos del conejo; y también la escasez de zonas rocosas verticales propicias para la reproducción del búho.
Existen dos núcleos principales de cría de búho real en León. Uno es a lo largo del curso del río Sil en el Bierzo incluyendo grandes zonas rocosas como los cañones del Sil en el límite con Galicia y otra es la parte correspondiente a Cistierna y Picos de Europa. Mi observación fue en el primero de los núcleos mencionados. Me gustaría poder reunir las citas de la especie en la Provincia asique agradecería cualquier información de avistamiento de búho real en León por parte de cualquiera que siga el blog.
Es buena época para detectar a estos animales ya que en Diciembre y Enero llevan a cabo el celo. En las últimas horas del día y primeras de la noche, los búhos reales ululan gravemente desde alguna atalaya cercana a la zona en la que han descansado ocultos durante el día para luego levantar el vuelo y comenzar la jornada de caza. De hecho los métodos de censo de búho real suelen elaborarse en esta época llevando a cabo escuchas en zonas de farallones y cortados.
Mi observación cumplió todos los requisitos. Oscurecía cuando el búho real salió de su refugio diurno y delató su posición ululando. A través del telescopio de veía perfectamente el color blanco de la garganta que esta adquiere cuando el búho canta. Lo hizo durante unos 15 minutos para después levantar el vuelo y posarse sobre una atalaya más elevada recortando su silueta con las "orejas" perfectamente visibles contra la poca luz que quedaba en el cielo. Pocos minutos después el búho desapareció hacia una zona de matorral para segundos después ser otro búho real de menor tamaño el que ocupaba una atalaya cercana a la del primero. La noche lo cubría todo cuando abandonamos la zona escuchando el profundo y lastimoso canto del Bubo.
Espero que os haya gustado la breve entrada. Cualquier información de avistamientos de búho real en la provincia será bienvenida. Un saludo

martes, 6 de diciembre de 2011

Al amparo de la noche

Normalmente siempre que vemos imágenes documentales sobre la Cordillera Cantábrica, son escenas diurnas en el verdor de las montañas y entre la niebla y el rocío. Sin embargo la Cordillera presenta una cara aún más mágica si cabe en plena noche, cuando visitando las zonas alejadas de la contaminación lumínica podemos apreciar la inmensidad del firmamento con la vía láctea indicando el eje Este-Oeste y el brillo de planetas cono Venus o Júpiter. Es además en este momento cuando muchos de los moradores de estas montañas aprovechan para comenzar su rutina diaria (nocturna en este caso) y se mueven entre los arbustos de forma sigilosa y eficaz.

Vía lactea sobre la ermita de Trobaniello

Resulta que a finales de verano, el buen amigo David Álvarez me metió el gusanillo de la fotografía nocturna a pesar de haber admirado siempre el trabajo de Manel Soria en este tipo de fotografía. Por ello intenté fotografiar algunos motivos nocturnos en la Cordillera Cantábrica con alguna de sus conocidas montañas o bien incluyendo algunas de las construcciones típicas de la zona. Estos paseillos a última hora de la tarde para regresar ya abrigado por la noche hacen que te encuentres también con cárabos, martas, liebres de piornal y demás habitantes de la noche cantábrica.

Cárabo (Strix aluco) de morfo gris

Es una experiencia que recomiendo a todo el mundo. La sensación de que la noche se va acercando poco a poco en mitad de las montañas y de repente hay un momento en el que todo queda en silencio hasta que el cárabo con su ulular da la entrada a la oscuridad. La vista tarda unos 20 minutos en acostumbrarse a la oscuridad total, y es en ese momento cuando mirando al cielo apreciamos la gran cantidad de estrellas y demás cuerpos celestes que están compartiendo el universo con nuestro planeta para demostrarnos lo pequeños que somos.

Iglesia de San Félix (Pinchar en foto para ampliar)

A la hora de realizar fotografía nocturna hay que decidir que tipo de fotografía se quiere realizar. Si queremos dar una mayor importancia a las estrellas debemos seleccionar una noche sin luna a ser posible (luna nueva), ya que la luz del sol reflejada en la luna cuando esta esta llena hace que muchas estrellas queden enmascaradas. Sin embargo si queremos dar más fuerza a un paisaje iluminado por la luna escogeremos una noche de luna llena.

Peña Ubiña y San Emiliano bajo la luna llena

La dificultad de la fotografía nocturna (como en la fotografía en general) está en la innovación. Tener una idea que nadie haya tenido antes. Nuestra mente está condicionada por la gran cantidad de fotografías que vemos hoy en día en internet, televisión, revistas, etc... y de forma involuntaria tendemos a imitar aquellas que más nos han gustado. Lo único de innovador en las fotografías nocturnas que he hecho son el lugar en el que están hechas ya que nunca he visto fotografías nocturnas de esos lugares. Sin embargo las técnicas y demás son idea de grandes pioneros en la fotografía.

Durmiendo en el bosque

Voy a terminar nombrando a una de las especies que precisamente más agusto se encuentra en la noche pero que posiblemente de forma inmediata no se asocie con la oscuridad. Es la Liebre de Piornal (Lepus castroviejoi) a la que ya dediqué una entrada en su momento. Volviendo por pistas de hacer las fotografías nocturnas mostradas anteriormente me topé con una hembra de buen tamaño de liebre de piornal. Se sabe que es una hembra por el tamaño de la mama que sobresale entre el pelaje claro del vientre. Las liebres se quedan bastante alucinadas por las luces del coche y se puede disfrutar de su observación sin molestarlas demasiado (utilizar luces cortas y no largas). Durante la noche estas liebres abandonan las zonas espesas de piorno y brezo en las que pasan el día para salir a pacer a zonas más abiertas donde la hierba predomina frente a los arbustos y es entonces cuando pueden cruzar delante del coche. Uno de los geniales endemismos de la Cordillera Cantábrica.

Liebre de pironal (Lepus castroviejoi)
hembra

La noche es un buen momento para disfrutar de la soledad en estas montañas y si todo va bien nunca falla a su cita ya que cada tarde el sol se pone y la luna comienza a dibujarse en el cielo. Poco a poco voy haciendo entradas que tenía pendientes. Espero que os haya gustado. Un saludo.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Pequeños roedores

Una vez más me disculpo por la tardanza a la hora de actualizar pero unas veces por no saber muy bien que tema escoger para contaros y otras por temas universitarios no se encuentra el momento de actualizar.
Hoy voy a hablar sobre uno de los grupos animales que más facilmente pasan desapercibidos a nuestras miradas. Son los micromamíferos que, como indica la palabra, son grupos de mamíferos de pequeña talla. Suele incluir roedores, pequeños insectívoros, quirópteros... Yo me centraré principalmente en los roedores. La Cordillera Cantábrica cuenta con varias especies de micromamíferos que sólo están representadas a nivel nacional en el norte peninsular.
Son animales discretos. Además del pequeño tamaño que dificulta su localización, suelen ser de hábitos nocturnos y pasar el día refugiados en pequeñas madrigueras que excavan ellos mismos o bien aprovechan cualquier hueco. Además su metabolismo acelerado (un ratón presenta entre 500 y 600 latidos en un minuto) hace que se muevan de forma eléctrica lo que suele complicar un avistamiento detallado que facilite la identificación. No obstante las horas en el campo hacen que de vez en cuando tengas un encuentro relativamente relajado con estos animales.

Ratón de campo (Apodemus sylvaticus)

El más común de todos los pequeños roedores en la cordillera es el ratón de campo (Apodemus sylvaticus)característico por el tono rubio de su pelaje contrastado con el blanco de la zona ventral. Se ha publicado recientemente la importancia de estos ratones en la conservación de los bosques ya que trabajan como auténticos "ingenieros forestales", si dichos profesionales me permiten la expresión. En resumidas cuentas, estos pequeños animales almacenan multitud de frutos secos entre la hojarasca del bosque. Tal es la cantidad, que no pueden consumir todas las semillas y por ello tienen un papel importante ya que facilitan la germinación de plantas como robles o encinas. Además del ahorro temporal que supone enterrar la semilla, también la esconden de otros animales que podrían alimentarse de la misma. Pinchando aquí podéis ver la notivia relacionada donde encontraréis la referencia al artículo original.
Además de la importancia como "ayudantes" del bosque, los pequeños roedores son esenciales en cualquier red trófica ya que suponen el alimento de la mayoría de carnívoros que habitan la Cordillera Cantábrica. Hablo por supuesto de multitud de mamíferos, aves y reptiles que tienen a los roedores como pilar fundamental de su alimentación. Aquí en el bosque templado, los pequeños roedores son lo que es el conejo al monte mediterráneo. Es impensable el mantenimiento de un ecosistema con niveles superiores de la red trófica sin roedores.

Ratón leonado (Apodemus flavicollis)

El ratón leonado (Apodemus flavicollis) es muy semejante al ratón de campo sin embargo se diferencia del mismo en un tamaño ligeramente mayor y un collar del color del lomo que le da el nombre de leonado (ya que se asemeja a la melena del león rodeando su cara). Este pequeño animal vive en el norte peninsular ligado normalmente a bosques bien conservados.
Algunos puede que os preguntéis como son capaces los ratones de sobrevivir soportando tanta presión por parte de los predadores y la respuesta es adoptando una estrategia ecológica denominada estrategia de la "R". Los estrategas de la R son en resumen especies (animales o vegetales) que toleran muy bien cambios ambientales, que se reproducen a menudo y tienen mucha descendencia en cada época reproductora (para compensar la gran mortalidad infantil de estas especies). En el lado opuesto se encontrarían los estrategas de la "K", que son especies con rangos muy estrechos, que tienen poca descendencia y que normalmente se encargan del cuidado de la misma durante mucho tiempo (un ejemplo serían los elefantes o los osos).
Por tanto la adaptación de estos animales es aumentar mucho la producción de individuos para asi asegurar el mantenimiento de las poblaciones.

Topillo nival (Chionomys nivalis)

El topillo nival es un roedor que en la península aparece confinado en las grandes formaciones montañosas. Destaca el gran tamaño cuando lo observas saliendo de entre las rocas de los canchales montañosos para cortar brotes frescos en primavera e introducirlos en las cavidades en las que habita. Muchas veces no es necesario observar al animal directamente para constatar la presencia de la especie en una zona. Por ejemplo el topillo nival, cuando la nieve cubre las cumbres, se desplaza bajo el manto niveo alimentandose de los vegetales de la zona. Cuando realiza dicha operación elabora una especie de caminos acanalados como consecuencia de los desplazamientos bajo la nieve. Una vez que la nieve se retira una especie de mapa de metro de una ciudad queda plasmado sobre la tierra. Normalmente para detectar la presencia de roedores en una determinada zona se recurre al trampeo y al estudio de egagrópilas de rapaces donde aparecen los restos oseos de los roedores que permiten su identificación.
Esta especie es una de las afectadas por el cambio climático o cambio global. Aparece restringido a altitudes bastante elevadas y el aumento de las temperaturas provocara que la especie siga ascendiendo en la cota hasta que llegue un punto en el que su límite inferior coincida con la cima de la montaña y no pueda seguir ascendiendo. Vuelvo a hablar por tanto de lo que hablo muchas veces. No solamente tenemos que preocuparnos de especies emblemáticas como el oso pardo, sino que existen especies pequeñas y menos llamativas que también corren el riesgo de desaparecer, en las que no se invierten tantos medios y que merecen una figura de conservación más participativa al menos por parte de las administraciones.

Topillo campesino (Microtus arvalis)

El topillo campesino es una de las especies más polémicas de pequeños roedores a nivel nacional. Estos roedores son típicamente de las zonas montañosas del norte de la península, de hecho la subespecie ibérica, Microtus arvalis asturianus nos da en su nombre una pista sobre su distribución. Sin embargo a partir de los años 80 esta especie amplió su distribución hacia las zonas centro y sur de Castilla y León. Este movimiento se produjo por causas ambientales y demográficas y no por la famosa teoría de los lanzamientos de topillos desde helicópteros. Se gastaron un pastón en hacer paracaidas para los topillos para que estos no se matasen en el impacto (obviamente este último comentario es irónico).
Esta especie sufre explosiones demográficas cada 3 ó 4 años de forma natural aumentando mucho su densidad de población pero que de la misma forma puede volver a números más o menos equilibrados, obviamente lleva su tiempo y la solución no es inmediata. Con explosiones de este tipo suelen coincidir los años de cría de la lechuza campestre en la península Ibérica. Sirva esto para dejar claro como la abundancia de un determinado alimento condiciona completamente la fenología de una especie. La busqueda de una solución a corto plazo es lo que provocó el envenenamiento de miles de topillos que a su vez envenenaron a sus depredadores (tanto cuadrúpedos como alados), incluso a liebres, hecho con el que no contaban muchos de los cazadores que apoyaban el envenenamiento de topillos y que lamentan hoy en día en algunas zonas de la meseta norte. Esto generó una de las mayores tasas de muerte por envenenamiento de carnívoros en Castilla y León. Todo esto a pesar de la opinión de multitud de biólogos nacionales e internacionales y las advertencias acerca de los nefastos resultados que conllevaría. Se diezmó la población de topillos pero pagando un precio con la vida de multitud de especies que tardarán mucho más tiempo que los topillos en recuperar sus poblaciones (hago referencia de nuevo a las estrategias de la R y de la K).

Lirón careto (Eliomys quercinus)

El lirón careto es uno de los animales más carismáticos y reconocidos gracias a los documentales elaborados por Felix Rodriguez de la Fuente. Mayores que los topillos y los ratones, los lirones acumulan reservas durante el otoño para hibernar durante el invierno. Época en la que ralentizan sus funciones vitales (despertando intermitentemente durante el invierno) para finalmente volver a su actividad normal en la primavera. Mientras hibernan son totalmente vulnerables y la cola de la que se desprenden cuando van a ser depredados no les sirve de mucho en esta ocasión. El ejemplar de la fotografía fue fotografiado en un chozo durante una noche veraniega en la que salió de su escondrijo para comer de nuestro queso.
Muchos pequeños animales son más dificiles de localizar y de fotografiar pero espero que estas 5 especies hayan sido suficientes para reflejar la magnitud de la importancia de estos animales en los ecosistemas asi como la importancia de su conservación. Espero que os haya gustado la entrada. Un saludo

domingo, 11 de septiembre de 2011

Haciendo grande lo pequeño

A pesar de la obsesión de algunos naturalistas por centrarse unicamente en aves o grandes mamíferos, también a pequeña escala nos encontramos con perfectas cadenas tróficas en las que existen feroces depredadores y tímidas presas que viven con un miedo constante de ser capturadas. Los artrópodos son los reyes de la química, capaces de desarrollar múltiples técnicas de captura y también soluciones defensivas ante depredadores que los superan más de cien veces en tamaño: sustancias repugnatorias, veneno, ácidos corrosivos... son sólo algunas de las técnicas que podemos observar en el mundo de los insectos y en el de los artrópodos en general.
Comenzaremos la pirámide trófica del escalón más alto al más bajo empezando así por los depredadores de este pequeño mundo que tratamos en esta entrada.
Hablar de depredarores a pequeña escala es hablar de las arañas, artrópodos con 8 patas, equipados con un par de palpos para detectar vibraciones y armados con un par de quelíceros para inyectar veneno a sus presas y retenerlas. Además las arañas cuentan con la capacidad de generar seda, en unas glándulas de su abdomen, la cual moldean utilizando las hileras de la parte posterior de su cuerpo. Muchas especies han perfeccionado el uso de la seda creando telas de geometrías alucinantes, embudos, pequeños hilos que arrastrados por el viento ayudan a la migración de las arañas (seguro que todos habéis visto flotar hilos de telas a contraluz en las tardes de finales de verano), también la utilizan para envolver a sus presas, entre otra multitud de utilidades.
Nos vamos a centrar en la araña de mayor tamaño de Europa, la araña lobo (Lycosa tarantula), la cual podemos encontrar en ciertas laderas soleadas aquí, en las zonas oseras. La verdad es que impresiona encontrarse a una de estas de cerca y destaca su capacidad para pasar desapercibidas a pesar de su tamaño ya que pasan la mayoría del tiempo en un tunel de hasta 30 cm que comunica con la superficie a través de un orificio.

Araña lobo (Lycosa tarantula) a la entrada de su guarida (Pinchad en la imagen para ampliar)

La entrada de dicho túnel está recubierta por hilos de seda colocados estratégicamente para detectar el paso de una presa por las cercanías del mismo. Es entonces cuando la araña percibe las vibraciones y sale del túnel capturando a su presa a una gran velocidad. Su rapidez, fiereza con sus presas y sus costumbres nocturnas (ya que generalmente abandonan el túnel por las noches) la han bautizado con el sobrenombre de araña lobo. Antiguamente se denominaban tarántulas pero al descubrir América y las grandes arañas que allí habitaban, se les llamó a aquellas tarántulas por ser de mayor tamaño. A pesar del tamaño de sus quelíceros que se aprecian en la fotografía inferior, el veneno de esta especie sí es mortal para sus presas pero sus daños para el hombre son semejantes a los de una abeja, además sus costumbres huidizas del ser humano hacen que sea complicado que nos ataque.

Detalle de los ojos, quelíceros, palpos y sedas de la araña lobo (Lycosa tarantula)

Sin embargo las arañas también cuentan con enemigos dentro del mundo de los artrópodos, un grupo de himenópteros, las avispas excavadoras, que se han especializado en la utilización de las arañas parasitándolas. Las paralizan inyectándoles un fluido y aprovechan para enterrarlas en su nido junto a otros artrópodos. De esta forma cuando eclosionen los huevos, las larvas se alimentarán de la araña en los primeros minutos de su vida. El encuentro sería algo semejante a lo que podemos ver en este fragmento de un documental pinchando AQUI.

Avispa excavadora descansando, posiblemente del género Sphex. Esta especie concretamente suele parasitar orugas.

Otro de los grandes grupos de depredadores son los odonatos, que incluyen a las libélulas y los caballitos del diablo. Son insectos que actúan como depredadores desde sus fases de ninfa que viven bajo el agua. Estas formas presentan, en libélulas, una estructura denominada rostro que son unos apéndices modificados en forma de pinza la cual lanza a toda velocidad para cazar a sus presas. Si pincháis AQUI podéis ver un fragmentos de un documental que explica como cazan bajo el agua.
Como se explica en el documental llega un momento en el que las ninfas abandonan el agua para metamorfosear en la forma adulta y voladora que todos conocemos. Es un punto muy vulnerable para la vida de las libélulas ya que han de esperar a que sus alas se estiren y se sequen completamente para poder moverse y volar.


Imágenes de una libélula (posiblemente del género Libellula) sobre la carcasa de su forma acuática y desplegando sus alas. Las fotografías están tomadas con unos minutos de diferencia.

Son animales veloces y bastante eficaces en sus capturas. Patrullan las zonas encharcadas en busca de presas de las que se alimentan posadas tranquilamente sobre los juncos y las eneas.

Libélula de 4 puntos (Libellula quadrimaculata)
Detalle de la venación en las alas de la Libellula quadrimaculata
Vista de los grandes ojos compuestos de las libélulas y también de las pequeñas antenas que presenta este grupo de insectos.

La diferencia entre libélulas y caballitos del diablo es también una de las lecciones básicas en la carrera de Biología. Las diferencias son varias: Las libélulas tienen los ojos grandes y en ocasiones se tocan en la zona dorsal, mantienen las alas desplegadas en reposo y sus alas son anchas desde la base mientras que los caballitos del diablo tienen los ojos a los lados de la cabeza, sus alas se pliegan contra el cuerpo en reposo y sus alas son estrechas en la base y anchas en el estremo, con una forma semejante a la de una raqueta. Sin embargo ambos grupos son depredadores.


Caballito del diablo del género Coenagrion

Los caballitos del diablo adoptan una llamativa forma de corazón durante su acoplamiento para la reproducción en el cual el macho agarra a la hembra por detrás de la cabeza con unos apéndices especiales y esta coloca la parte final de su abdomen bajo la inicial del abdomen del macho produciéndose la transferencia del esperma.

Acoplamiento de caballitos del género Coenagrion

Semejantes a los odonatos son los neurópteros y diferenciables de los anteriores principalmente por la presencia de largas antenas. Al igual que las libélulas y los caballitos del diablo, también son depredadores, muchas veces tanto en su forma larvaria como en la adulta. A este grupo pertenecen las famosas hormigas león y también los ascalafos. Su vuelo es llamativo cuando caminamos a principios del verano por una zona de prados con la hierba alta y destacan sus antenas terminadas en maza (particularmenete en los ascalafos).

Libelloides longicornis en reposo

Como hemos dicho las hormigas león también se incluyen en este grupo y al hablar de ellas casi todos pensamos de entrada en su forma larvaria. Un cazador en miniatura armado con poderosas mandíbulas que abre como si fuese una trampa y que excava un embudo en la arena con paredes resbaladizas en el que caen sus presas. Si éstas intentan escapar echará arena sobre ellas para desestabilizar la superficie de arena y hacer que caigan al fondo del embudo donde se encuentra la hormiga león. Podéis ver la técnica detalladamente pinchando AQUI. (comienza en el min 0:42)
Esta forma larvaria se parece muy poco a la forma adulta de las hormigas león semejantes a libélulas con el cuerpo alargado y las alas transparentes de venas contrastadas como se puede observar en la imagen inferior.

Creoleon lugdunensis

Pero, como en toda cadena trófica, los depredadores requieren de los peldaños inferiores para poder sobrevivir y necesitan presas de las que alimentarse. Estas presas pueden ser depredadores a su vez o bien "herbívoros" (bien se alimenten de plantas directamente como los saltamontes por ejemplo o bien de derivados de las mismas como frutos, néctar, etc...)
Unas de las presas por excelencia tanto de otros artrópodos como de vertebrados son los lepidópteros, las mariposas. Insectos coloridos de alas modificadas, cubiertas de pequeñas escamas indiferenciables a simple vista pero que en su conjunto forman auténticos patrones de formas y colores. Aunque no siempre tienen este aspecto, ya que de los huevos de mariposa nacen pequeñas orugas que se alimentan y crecen hasta entrar en estado de pupa, de la cual saldrá el individuo adulto. Hay gran variedad dentro del mundo de las orugas ya que nos las podemos encontrar peludas, con desplazamientos llamativos, con técnicas de defensa especiales, capaces de mimetizarse simulando una rama, etc.Cada especie suele alimentarse de un tipo de planta en concreto por lo que debemos saber donde buscar para encontrar las orugas de ciertas especies. Aquí van algunas orugas de la cordillera.

Oruga de la Familia Noctuidae

Oruga de pequeña pavón (Saturnia pavonia)

Oruga de la mariposa Tyria jacobeae

En un determinado momento las orugas entran en estado de pupa, formando una cubierta de seda o simplemente una secreción esclerotizada que las protegerá de las inclemencias. Pueden colocarla sobre plantas, enterradas, bajo rocas, etc. Cuando las condiciones son favorables, la mariposa emerge de la pupa y despliega sus alas para que se sequen igual que sucedía en las libélulas. Es también uno de los momentos más vulnerables de su vida. Pinchando AQUI podéis ver el ciclo de la cardera (Vanessa cardui) una mariposa bastante común en la cordillera. A continuación la pupa de la blanca del majuelo y un individuo adulto.

Pupa de blanca del majuelo (Aporia crataegi)

Blanca del majuelo (Aporia crataegi) adulta

Un grupo en el que considero especialmente dificil la identificación de especies son las mariposas de la familia Licenidae y Hesperidae. Las primeras pequeñas mariposas con marcas ajedrezadas en sus alas normalmente azules o pardas, aunque también las hay naranjas y verdes. Las segundas mariposas que destacan por el gran tamaño de su cabeza y generalmente naranjas o bien ajedrezadas de tonos que van desde el verde hasta el rojizo. Aquí van algunas imágenes de licénidos y hespéridos. Algunos están identificados pero otros no,por ello agradezco cualquier tipo de ayuda al respecto.



Licénidos sin identificar.

Otras son más sencillas de identificar como esta Lampides boeticus

Aquí van algunas imágenes de hespéridos

Thymelicus silvestris

Hespérido sin identificar

Hespérido en posición de descanso.

Por último existen grupos de invertebrados con tal variedad en los mismos que podemos encontrarnos depredadores y presas con multitud de técnicas y estructuras desarrolladas tanto para la caza como para la defensa ante predadores. Ejemplo de estos grupos son los dípteros (moscas) o los coleópteros (escarabajos). Existen moscas que son eficaces depredadoras como las moscas asesinas y también escarabajos que son veloces cazadores como la cicindela, un escarabajo famoso por ser el animal más veloz en relación a su cuerpo. Sin embargo la mayoría de especies de estos grupos actúan como presas dentro de las cadenas tróficas. Es por ello que requieren de fuertes corazas como los coleópteros para defenderse de sus depredadores o bien el desarrollo de vías rápidas de escape como la que desarrollan los escarabajos de la familia Elateridae, comunmente conocidos como escarabajos resorte, los cuales presentan un mecanismo que actúa como una especie de gatillo produciendo un click ( de ahi su nombre anglosajón "Click beetle") que le permite saltar para huir y también le sirve para darse la vuelta si cae panza arriba. Pinchad AQUI para ver un video demostrativo. A continuación una fotografía de uno de los elatéridos que nos podemos encontrar en la Cordillera cantábrica.

Coleóptero de la familia Elateridae

Otro de los grupos comunes de coleópteros en la primavera en nuestras montañas son los cantáridos (grupo emparentado con las luciérnagas) que se caracterizan por presentar unos élitros blandos. De este grupo viene el nombre de la cantaridina, una sustancia tóxica con la que un insecto que antiguamente se consideraba de este grupo (hoy en día pertenece a otro) recubría sus huevos y era considerado afrodisiaco. Parece que a ellos les funciona.

Cópula de Cantharis rustica

También habíamos mencionado a los dípteros, las moscas que todos conocemos. Son considerados uno de los animales más molestos y a mucha gente le provocan asco por desarrollar su vida en ambientes no precisamente higiénicos, sin embargo están considerados unos de los animales más limpios. Si os detenéis un momento a observar una mosca, veréis que cuando no está alimentándose o volando, está limpiándose.

Mosca del estiercol (Scatophaga stercoraria)

Los sírfidos son un grupo de moscas también llamadas moscas cernícalo por poder volar estáticamente en un punto recordando así a los cernidos del cernícalo. La cuestión es que a alguien muy poco familiarizado con los artrópodos puede parecerle una abeja, sin embargo no lo es como se puede apreciar en sus antenas, típicas de dípteros.

Sírfidos del género Eristalis copulando.

La cuestión es que si habéis leido la entrada y visto los videos adjuntos os habréis dado cuenta de que el mundo de los artrópodos es un mundo lleno de técnicas que parecen sacadas de una película de ciencia ficción y que sirven de inspiración en el diseño de seres extraterrestres. Todo esto sucede a las puertas de nuestras casas, en muchos prados y zonas encharcadas se cumplen los ciclos de los artrópodos. Os invito entonces a que un día, perdáis vuestra vista entre las hierbas y os adentréis un poco más en la magia de lo pequeño y es que últimamente uno disfruta de mucha más exclusividad observando animales de este tipo que observando el oso. Espero que os haya gustado la entrada. Un saludo.