jueves, 17 de mayo de 2012

Aguiluchos cenizos

Si observando zonas abiertas de la montaña o de los llanos véis una rapaz de grandes alas que planea como si fuese una cometa con sus ojos clavados continuamente en el suelo en busca de alimento, seguramente estéis viendo un aguilucho. Si además presenta una tonalidad grisacea (en caso de que sea macho) o bien parda (en caso de ser hembra) ya habéis cerrado un poco el círculo y seguramente sea un aguilucho cenizo (Cyrcus pygargus) o bien pálido (Cyrcus cyaneus). Es entonces cuando hay que fijarse en los detalles, que bien podrían formar parte de una clave dicotómica, para diferenciar a estas especies. En el caso de que sea un macho nos fijaremos si presenta una franja negra en la parte dorsal de las alas, si la presenta es un aguilucho cenizo. Además su pecho presenta barras de colores marrón claro y gris alternas sobre un fondo claro. El pálido tiene el dorso uniforme al igual que el pecho, que es gris liso. En el caso de que sea una hembra o un juvenil nos fijaremos en el número de primarias que son bien visibles. En el caso de que veamos 5 (como si fuesen los 5 dedos de una mano) será un aguilucho pálido. En el caso de que sólo veamos 4 estaremos ante un aguilucho cenizo. También podemos ver en nuestras latitudes muy raramente algún aguilucho papialbo (Cyrcus macrourus) pero no es demasiado habitual que crucen la Cordillera asique los dejo al margen.

Hembra de aguilucho cenizo (Cyrcus pygargus) con las características mencionadas antes. 4 primarias marcadas.


Macho de aguilucho cenizo (Cyrcus pygargus) donde podemos ver los caracteres típicos de la especie (4 primarias, franja dorsal oscura y pecho con alguna mancha marrón)

Cuando pensamos en este animal solemos asociar su silueta a los campos de cultivo y a vastos llanos donde estas aves aprovechan para criar en el suelo entre los cereales, hecho peligroso para las mismas ya que durante la cosecha sus nidos corren serio peligro. Sin embargo, yo me he familiarizado con verlos a menudo en algunos prados y laderas de brezo de la Cordillera Cantábrica, alcanzando incluso los 1900 msnm. El hecho de vivir en un lugar como León donde tenemos en la región sur amplias zonas de cultivo y en el norte escarpadas montañas hace que podamos observar al mismo animal desarrollando su ciclo vital en entornos muy diferentes y sin embargo con éxito en ambos lugares.


Hembra de aguilucho cenizo buscando alimento en un prado de la Cordillera Cantábrica.

La capacidad de vuelo de estas aves es extraordinaria ya que presentan una agilidad envidiable. Los que hayáis tenido ocasión de observar la parada nupcial de estos aguiluchos sabréis de lo que hablo ya que el macho le pasa presas a la hembra en vuelo con unas cabriolas dignas solamente de una rapaz tan estilizada como esta. Pueden volar con el viento de cara mientras sus ojos analizan cualquier resquicio del sustrato esperando encontrarse grandes ortópteros como grillos o saltamontes, o algún roedor, elementos base de su alimentación.

Hembra de aguilucho cenizo barriendo el terreno. En esta imagen se aprecia lo estilizado de esta rapaz.

Intentando fotografiar vuelos de estos aguiluchos hay que armarse de paciencia ya que el enfoque se vuelve loco cuando el animal vuela con un fondo terrestre, sin embargo es toda una satisfacción cuando una de las tomas queda aceptable. Observándolos, barren la superficie herbácea por completo con la eficacia de una segadora. Vuelan sobre una linea de terreno, entonces se dejan llevar para comenzar por la linea paralela a la anterior, así sucesivamente hasta que completan todo el área. Al finalizar su jornada de caza buscan un lugar seguro donde pasar la noche, en los brezales de la Cordillera o en los rastrojos de los llanos.


Machos de aguilucho cenizo preparados para pasar la noche en el páramo leonés.

Vuelvo ahora a la descripición que encabeza esta entrada sobre el aguilucho cenizo. Y es que en la naturaleza no existen los Dogmas y es muy complicado que algo sea 100% predecible. Es por ello que no todos los aguiluchos cenizos se ajustan a todos los caracteres descritos anteriormente. Esta especie presenta muy frecuentemente melanismo, es decir, un exceso de melanina en su plumaje, lo que lo torna oscuro (marron oscuro y negro). Sin embargo no por ello deja de ser un aguilucho cenizo. La verdad es que en la zona de la Cordillera donde veo mayor cantidad de aguiluchos cenizos observo el mismo número de machos melánicos que de coloración normal. Pasa lo mismo en la zona del sur de León que suelo visitar.

Aguilucho cenizo melánico posado en el páramo leonés.

La entrada ha sido más breve de lo normal, no obstante espero que os haya gustado. Un saludo.

13 comentarios:

David Santiago dijo...

Gran entrada si señor.

Borf dijo...

Peazo fotos.

¿Es mucha indiscrección preguntar que equipo (focal del objetivo) usas?

¿Y técnica (hide, comederos, etc.)?

Gracias...

Héctor Ruiz dijo...

Hola! Pues como focal uso un 100-400 mm de Canon. La técnica de estas fotografías es desde el coche actuando este como Hide. Parado en la zona donde cazan estos bichos al final cogieron confianza y se dejaron hacer. Un saludo

Ars Natura dijo...

Unas imagenes fabulosas.

Un saludo Héctor.

Borf dijo...

Gracias por la info!

Jesús Del Valle dijo...

Bonitas fotos, como siempre. Interesante lo de su técnica de barrer paralela y sucesivamente las líneas de los rastrojales. Preciosos los melánicos. Muy bien.

elcamperoinquieto.com dijo...

Gran serie y explicaciones!
Saludos camperos.

Andrés dijo...

Gracias a tu entrada, me has inspirado y creo que esta tarde me iré a unas lagunas cerca de mi casa donde he visto aguiluchos laguneros. No sacaré fotos, solamente disfrutaré de lo que vea :)

Ojolince y Sra. dijo...

Una maravilla el contenido que nos aportas en esta crónica, tanto texto como imagen.
Nos hace valorar estas aves en lo que se merecen.
Un saludo desde Pucela.

Juan Dalmau dijo...

Fantásticas imágenes, Héctor, y perfectas las claves de identificación que apuntas. Es un lujo poder disfrutar esas bellezas a ese lado de la cordillera...

Juan Villar Sordo dijo...

Una gran entrada, cómo es habitual por aquí.
Me ha encantado especialmente porque me encantan las rapaces y ésta no la he podido ver nunca.

Un saludo Héctor y gran trabajo!!

legionense dijo...

Una entrada espectacular al igual que tu blog lleno de fotos y de entradas de lo más interesante.
Saludos!

Salvador Recio Urbano dijo...

Un entrada realmente espectacular, unas fotos preciosas, impresionante trabajo.

Un abrazo.