domingo, 22 de marzo de 2009

El veneno cantábrico

Hoy dedico el post al animal más venenoso de la península Ibérica según algunos. Hablo de la Vibora de Seoane de la región cantábrica (Vipera seoanei sbsp cantabrica). El viernes pude encontrarme con un ejemplar joven de esta especie, cuya ponzoña es aún más concentrada e intensa por lo que su efecto es mayor. Ha comenzado la época de las víboras de este año.
Son unos animales magníficos y capaces de transmitir sensaciones que pocos pueden. La sensación entre respeto y miedo que provoca el movimiento del cuerpo aplanado de una víbora es difícil de explicar. La pena es que estos animales han estado mal vistos por la sociedad desde hace mucho tiempo. Las víboras sólo muerden si se ven acorraladas y no existe otra opción que atacar. Sin embargo muchas personas no dan opción a la huida ya que lo primero es bajarle un "guichadazo" a la cabeza.

Juvenil de víbora de Seoane (Vipera seoanei cantabrica)

La víbora de Seoane es uno de los máximos representantes de la cordillera. Endemismo ibérico dividido en 2 subespecies: la nominal que se distribuye por País Vasco y Cantabria y la cantábrica que ocupa Asturias, norte de León y Galicia. De la cantábrica es de la que hablaremos. Se dice que su veneno es más tóxico que la otra subespecie y que el resto de víboras ibéricas, aunque la cantidad que inocula es menor en comparación por ejemplo a la víbora hocicuda (Vipera latasti)
Como podéis observar en las fotografías, la Víbora de Seoane tiene el hocico poco elevado y más redondeado que otras Viperas. Aparte presenta una única hilera de escamas entre el ojo y las escamasa supralabiales. En ocasiones puede presentar alguna hilera incompleta. Aquí adjunto un detalle de la cabeza para que os fijéis. La pupila vertical la delata.

Detalle de la cabeza de la "víbora cantábrica"

Lo mejor que se puede hacer cuando se ve una víbora es dejarla seguir su camino, ya que manipularla sin conocimiento puede dar lugar a una mordedura que provoca hinchazón y pinchazos agudos. Bajo ningún concepto hay que matarla, eso por supuesto. Matando una víbora se demuestra ignorancia al no saber que ella te teme más que tu a ella y que no atacará a no ser que la molestes. Desde hace mucho tiempo, todo lo que no sirve para el hombre (porque no se come, o no se caza, o no se pesca, o no aporta beneficios aparentes...) se mata, y no es justo.
Recuerdo que alguna vez me contaron de ver a algun perro o gato casero en los que de un día para otro habían aparecido bultos en la cara, posiblemente por la picadura de una víbora. En la siguiente foto podéis apreciar que el extremo de la cola es de un tono amarillento, carácterístico de esta especie.

Vipera seoanei cantabrica

Pero a pesar del veneno de la víbora, esta presenta un buen número de depredadores. Entre ellos se encuentran gatos monteses, erizos, águilas culebreras, ratoneros...
Ellas se alimentan de anfibios y otros reptiles sobre todo aunque no hacen asco a un pequeño pájaro o un ratón.
Supongo que alguna vez habréis visto la actitud de defensa de una víbora. Lo primero es intentar huir por todos los métodos. Despues se aplastará sobre si misma y se hinchará progresivamente para parecer de mayor tamaño. Es un animal apasionante y que es clave en el ecosistema cantábrico.
La primera vez que vi una víbora no recuerdo los años que tenía, pero fue en una zona cercana a donde vi este juvenil, aunque en aquella ocasión se trataba de un ejemplar adulto.

Víbora de Seoane en su entorno

Un hecho curioso que se comenta es que alguna gente es que hace unos años, grupos ecologistas soltaron víboras desde avionetas para que se alimentasen las rapaces. Este hecho es completamente falso. Lo primero porque no existen criaderos de víboras de esta especie con ese fin y segundo porque se gastaría mucho dinero en paracaídas para víboras jajaja (no se a quien se le ocurre que podrían resistir el impacto). Algo parecido se piensa de los topillos. A la gente le cuesta entender que la naturaleza sufre ciclos en los que varía el tamaño de las poblaciones de determinadas especies, todo depende de las condiciones de ese año.
Espero que hayáis aprendido algo sobre este maravilloso animal y que en el caso de que hayais matado alguna víbora, la próxima vez en lugar de ello, disfrutéis de sus elegantes movimientos y la dejéis en paz. Un saludo

13 comentarios:

Jose Angel Campos dijo...

Magníficas fotos, un animal precioso, como todos los reptiles, y mucho valor el que has tenido.

Saludos desde Irlanda.

JACS

Noe Degaña dijo...

Estupenda información sobre la víbora, tienes razón en que hay mucho desconocimiento acerca de este reptil.

La historia de los helicópteros tirando culebras es una de esas "leyendas urbanas" que con el paso del tiempo en vez de desaparecer van cobrando más fuerza por el aumento de detalles que se incorporan a la misma, y es que hables con quien hables si él no lo vio, lo vio el hermano o la madre o el tío...

Que los guardas sueltan un montón de cosas por el monte es algo sobre lo que no se puede discutir con muucha gente, para ellos es verdad verdadera.

Plataforma para el Desarrollo y Difusión del Alto Sil dijo...

Enhorabuena por el magnífico post. La víbora es mi animal ibérico preferido. Es simplemente fascinante, hermoso y armonioso.

La víbora, para defenderse de un ataque directo, muerde, y no siempre. Como tiene un arma más efectiva que otros animales, es un animal maldito. Los seres humanos, sin que ni siquiera una víbora (o cualquier otra que se parezca ligeramente) haga ademán de atacar, la matan sin contemplaciones. Y se creen justificados en su acción. Y se vanaglorian de ello.

Aún hay mucha gente que mata a golpes a cualquier serpiente que encuentren, por sistema.

frikosal dijo...

Las ganas que tengo de fotografiar una víbora, de cualquier especie. Solamente he visto dos, hace años y estando sin cámara. Felicidades!

Suso degaña dijo...

He tenido la suerte de verla, y desde luego le tengo gran respeto, guapas fotos.

Mamen dijo...

Muy interesante tu post.

Sí que es verdad que la gente mata todo lo que se mueve y no sirve para dar dinero, ni se come. Ignorancia supongo, unido a todas esas leyendas que la gente se llega a creer.

Un placer leerte. Saludos!

María del Roxo dijo...

¿Qué pasa si te pica una? ¿Son mortales? ¿Hay antídotos? Lo digo porque en mi pueblo ya he visto más de una...y aunque me parecen preciosas, nunca está de más saber qué hacer en caso de picadura.

Carlos de Sebastián dijo...

Muy buen post y fotografías, como el resto del blog. ¡Y con mención de la leyenda rural de las sueltas de animales desde avionetas! jejeje, lo que dices siempre lo pensé "¿y cómo resisten la caída?"

LOLI dijo...

estupenda informacion y fotografias, pero sigo temiendolas, me gusta la montaña y el campo, pero mejor no encontramelas, ya que me pondría de los nervios, lo siento, es fobia hacia ellas.

macroinstantes dijo...

He descubierto este blog a través de Naturaleza Cantábrica. Estupendo artículo. Es necesaria mucha labor de concienciación para mejorar la opinión de la gente acerca de anfibios y reptiles. En el caso de las víboras es fundamental desmitificar su peligrosidad. Un saludo.

Guillermo dijo...

julio de 2010, mi hija de 19 años la picó una víbora de seoane estando a la hierba, y el resultado fué que estuvo ingresada 3 días en la uvi y 14 días en el hospital .Tres semanas después sigue coja con el tobillo hinchado y un moratón enorme alrededor del tobillo que se extiende hacia arriba por la pierna,esto siendo atendida a los 20 minutos de producirse la picadura, osea que el título de " El veveno cantábrico " le viene ni que pintado al artículo. Así que las opiniones de algunos seguidores de este blog resultan por lo menos engañosas y faltan a la realidad.
Saludos desde Valdés

Gilberto dijo...

Guillermo, tienes razón, algunos comentarios faltan a la verdad. No es cierto que las víboras sólo ataquen si se les acorrala, pues son tremendamente agresivas, y basta pisar cerca, o apoyar una mano a unos centímetros de donde están para que ataquen. Yo fui víctima de un intento de ataque por una víbora, que estaba aun metro de mí, y es alucinante la rapidez con la que se ponen en posición de ataque. Afortunadamente siempre que salgo a caminar por el monte llevo una vara larga de avellano, y fui más rápido que ella, y te aseguro que esa no vuelve a intentar morder a nadie. ¿Vergüenza de matarlas? No, vergüenza de defender a una serpiente peligrosa, y muy agresiva, que todos los años provoca algún muerto en España, con especial peligro para los niños. Yo soy amante de los animales, enamorado de la Naturaleza, pero a las serpientes no les tengo ningún amor, ni respeto, y en ningún caso son indispensables para el ecosistema, y al que no le guste lo que digo ajo y agua, y puede llamarme ignorante, y todo lo que se le antoje.

jose dijo...

Unas fotos buenisimas!! me encantan estos animales, muchas gracias por el aporte!! =)